Un oleoducto que va desde la Batería CS 131 de OXY a la planta de Cañadón Seco se rompió en dos oportunidades. Se hicieron dos lagunas de hidrocarburo, al derramarse más de 1300 m3 de petróleo, afectando más de 3 hectáreas de terreno. La falta de operación del oleoducto por ocho días, para su reparación, implicó una pérdida de más de medio millón de pesos en regalías.

Desde la Delegación Zona Norte de la Subsecretaría de Medio Ambiente, se confirmó la existencia de un derrame de petróleo en la zona que opera la empresa OXY, producto de dos roturas sucesivas en el oleoducto de la Batería CS 131, que va a la planta de Cañadón Seco.

Las roturas se sucedieron los días 1 y 8 de julio, por las cuales se produjo un derrame de 1330 m3 (550 m3 y 780 m3 respectivamente) de producción bruta, con un 60 % de agua. Según informó la gente de Medio Ambiente, la superficie afectada alcanzó los 32.762 m2.
Inspectores de la delegación se presentaron en el lugar para realizar las auditorías pertinentes sobre las tareas de saneamiento y efectuar los peritajes correspondientes para labrar las actuaciones.
Este oleoducto transporta crudo desde la mencionada batería, como así también de otras ocho baterías de la zona costera, hasta la Planta de Cañadón Seco. Tiene un extensión de 11 Km. y es de 8” de diámetro, con válvulas de corte en 5 Km., sitio donde se produjeron los derrames. El caudal promedio de bombeo es de 1465 m3/día.
Según se precisó, la primera rotura se originó en el niple de conexión de la batería construida nueva, que todavía no entra en funcionamiento, con el oleoducto troncal. Esa rotura fue reparada, poniéndose el oleducto nuevamente en servicio, pero una semana después se produjo una segunda rotura de mayores características y con daño ambiental por escurrimiento del fluido, conformando dos lagunas de hidrocarburo de dimensiones considerables.

Saneamiento
Desde Medio Ambiente se solicitó la presencia inmediata en el lugar de “las cuadrillas de saneamiento manual propias del yacimiento y de otros yacimientos como Cañadón Minerales, Meseta Espinosa y El Huemul, 10 camiones de vacíos, equipos vactor, dos máquinas retroexcavadoras para pozos, cabezas de contención y levantado de fluido, también se solicitó e instaló columnas de iluminación con generador eléctrico, para poder continuar con las tareas de saneamiento durante la noche”.
El personal de la delegación zona norte estuvo permanentemente en el lugar, desde la notificación del incidente a las 9 horas hasta las 24, y concurriendo los siguientes días del fin de semana largo.
De los sitios afectados se recuperó un total de 1128 m3 de producción bruta derramada, chequeado con los remitos de todos los camiones de vacío que extrajeron el crudo. Estando en la actualidad las cuadrillas de laboreo manual levantando suelo afectado y llevando a cabo tareas de remediación ambiental en la vegetación afectada.

Pérdidas
El oleoducto pudo ser puesto en funcionamiento por la operadora recién el día miércoles 15, habiendo estado sin operar durante ocho días. En medio de ese tiempo, el 10 de julio hubo una notificación por parte de las autoridades ambientales a la operadora para reiniciar el funcionamiento del oleoducto, previa presentación de un plan de prevención y contingencia.
Considerando que la producción neta diaria de este oleoducto es de 600 m3 aproximadamente, quiere decir que el tiempo inactivo representa una pérdida aproximada de 4.800 m3 de petróleo que no habría podido ser comercializado, este tipo de situación ocasionaría un perjuicio al Estado provincial por la falta de ingresos en concepto de regalías que, calculadas a un valor de entrega del crudo en destilería de 43 dólares, significarían aproximadamente $ 592.945.
“Con motivo del incidente se labraron actuaciones y se solicitó una serie de documentación e información técnica, a los efectos de determinar las causas del incidente, como ser: volúmenes de producción, porcentajes de fluidos en la producción bruta, registros de presiones, volúmenes y temperatura en sistema de telemetría (SCADA), remitos de los volúmenes recuperados del derrame, tiempo transcurrido desde la alarma y detección de la rotura hasta el momento en que se paró el bombeo de crudo, personal involucrado, informe técnico según la operadora de las causas del incidente y el plan de contingencia existente al momento del incidente, entre otras cosas”, indicó en el informe la delegación.
Auditorías

Desde la delegación destacaron que se ha solicitado a todas las operadoras auditorías ambientales de ductos troncales, las que se están aguardando sean presentadas a la mayor brevedad. “Al igual que de todas las plantas y baterías existentes en la Cuenca del Golfo. La operadora ha comunicado oficialmente que presentará en la auditoría ambiental un reemplazo en el ducto de 6,200 mts., modificaciones en la traza evitando el pasaje de la producción por la Batería intermedia CS 22, yendo de esta manera directamente a la Planta de Tratamiento de Cañadón Seco”. En este estudio se evaluará la ubicación de nuevas válvulas de corte, tendientes a minimizar los volúmenes derramados posteriores a la paralización de bombeo, teniendo en cuenta la topografía del terreno.

Balance
De la información y documentación recabada a la fecha, las autoridades adelantaron que “no eran eficientes los sistemas de control en la telemetría, dado que la caída de presión se produce a las 3 am y recién se procede a parar el bombeo a las 7 am. No habiendo personal permanente para monitoreo y control del sistema”.
Indican en este sentido que “en el primer incidente no había recorredores nocturnos”, por lo que se está instruyendo un sumario para ser elevado a la Subsecretaría de Medio Ambiente.
Recuerdan desde el organismo que “incidentes de estas características durante la operación de yacimientos, derrames durante conflictos gremiales, ocasionan daño ambiental considerable y también perjuicio económico al Estado provincial, por la merma en las regalías petrolíferas, al igual que los prolongados conflictos laborales”.

Fuente: La Opinión Austral