El sindicato que conduce Guillermo Pereyra señaló a través de un comunicado que “mediante una activa gestión sindical” se inaugurará en Rincón de los Sauces, una fábrica de terminación y ensamblado de Mantas Orgánicas Oleofílicas.

Apenas 40 días después de que la Legislatura provincial sancionara la Ley 2666, que prohíbe en su artículo 13 la utilización de receptáculos o contenedores denominados “a cielo abierto” para la captación de lodos o derrames de sustancias en la actividad hidrocarburífera, obligando sin decirlo a la utilización de las denominadas mantas oleofílicas, el Sindicato de Petroleros Privados anunció la apertura en Rincón de los Sauces de una fábrica de terminación y ensamblado de Mantas Orgánicas Oleofílicas.

El gremio, que conduce Guillermo Pereyra señaló a través de un comunicado que “mediante una activa gestión sindical y con una millonaria inversión, REAL WORK S.R.L. Servicios Ambientales e Integrales inaugurará el 25 de este mes en Rincón de los Sauces, una fábrica de terminación y ensamblado de Mantas Orgánicas Oleofílicas para el Cuidado y la Preservación del Medio Ambiente, única en la Patagonia”.

Sin especificar si actúa como socio o simple promotor del emprendimiento, la entidad sindical se metió de lleno en un negocio millonario que llevó además a un conflicto judicial entre las petroleras con las provincias y sus áreas ambientales.

Las empresas, en sus argumentos judiciales, sostuvieron que operativamente son más prácticas las “bandejas” –término con el que se les llama a estos contenedores- que las mantas oleofílicas. Sostienen además que las mantas generan un nuevo residuo impregnado en lodos, aceites o petróleo provenientes de las operaciones de Work Over, Pulling y Perforación, por lo cual se debe realizar otro tratamiento para su eliminación.

Aunque no lo hayan hecho ante los tribunales, entre las empresas se asegura que las mantas al ser obligatorias y sin método alternativo, responden a un negocio de terceros dado que están monopolizadas por una sola firma en todo el país sin que se haya podido comprobar su efectividad.

Para confirmarlo, encargaron al Instituto Argentino del Petróleo y Gas (IAPG) un estudio para analizar la efectividad de ambos métodos. El trabajo sentenció que de acuerdo a las investigaciones e informes técnicos, las bandejas son más prácticas y sanas ambientalmente hablando que las mantas.

Este trabajo técnico del IAPG fue compartido con funcionarios provinciales, cuyo intercambio de correspondencia fue utilizado por legisladores provinciales de la oposición para denunciar un supuesto acuerdo para flexibilizar las normas ambientales.

En este cruce de intereses, llama también la atención que la Ley 2666 haya sido “impulsada por los diputados petroleros” tal como señala el Sindicato a través del comunicado.

Sin embargo, todavía no está dicha la última palabra y todo indica que el futuro de las mantas oleofílicas estará en manos de la Justicia. Sucede que el pasado 15 de octubre el gobierno provincial emitió el Decreto 1905 con el cual reglamenta la ley 2600 donde se establecen los requisitos legales que deberán cumplimentar las empresas hidrocarburíferas en la obtención del Certificado de Aptitud Ambiental de la Actividad hidrocarburífera.

En la reglamentación del artículo 8º señala que para que los goteos y derrames que se produzcan, sean recolectados en forma inmediata “será necesario colocar colectores o material absorbente o recipiente de goteo bajo las conexiones que tengan fugas durante el proceso de sus operaciones”. Es decir que habilita el uso de las bandejas.

Si finalmente la Justicia se inclina por la utilización de los dos métodos, en forma indistinta, no sería de extrañar que se registre un nuevo paro de petroleros para que se obligue a la utilización de las mantas.

Diariamente Neuquén

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