British Petroleum tiene mayoría accionaria en la empresa que opera en Santa Cruz y Chubut con más de 30 años de concesiones, estamos hablando de Pan American Energy, también fuertemente aludida en la fuga de cardúmenes de recurso pesquero en mar argentino jurisdicción de las provincia de Chubut y Santa Cruz, en donde la misma realizó trabajos de cateo y estudios de sísmica en búsqueda de crudo.

Mientras el país más desarrollado del mundo junto a la operadora más grande del mundo con tecnologías de punta y garantías superadoras, no encuentran solución al derrame de petróleo más significativo de la historia, el mundo se pregunta las enormes consecuencias si ocurriera lo mismo, pero en jurisdicciones de países subdesarrollados como el nuestro, en donde también se practica la explotación off shore. Precisamente al sur de esta provincia en el estrecho de Magallanes, Sipetrol extrae crudo en grandes plataformas aguas adentro.

Mientras tanto se acentúa la prospección en Malvinas con capitales también provenientes de BP, y hace poco tiempo  hubo intenciones de hacerlo metros adentro de las orillas del Golfo San Jorge en una actividad que incluía a nuestra provincia; las empresas en el Atlántico norte a pesar del desastre no cesan en su actividad, y las aseguradoras ya empiezan a buscar el gran negocio que a partir de esto pueden generar.

Pensando en las orillas santa-cruceñas y argentinas, el riesgo no deja de ser alarmante, ya que existen muchas plataformas en el Atlántico sur extrayendo crudo dentro del mar y con el mismo riesgo, ya que no se prevé en los estudios la posibilidad de remediación si ocurriera un desastre de este tipo. Algunos especialistas afirman que en esos estudios que se presentan para determinar proyectos off shore no ingresa la hipótesis de catástrofe de tal magnitud  y de la posible solución, y esto es lo que se está sufriendo en las costas de México y Estados Unidos.

El hecho ocurre a 1525 metros de profundidad, y está sin resolver desde el 20 de abril,  fluyendo crudo al océano a razón de 3,5 barriles por minuto. Con este impacto cuál será el costo a futuro de la producción de crudo en el mar. La parte del crudo extraído en el mar sobrepasa en la actualidad 30%, como parte de importantes descubrimientos desde hace cincuenta años. Un cuarto de las reservas mundiales se encuentra bajo los océanos.

Desde 1990, Sipetrol Argentina lleva invertidos más de U$S 600 millones en el país y opera en la actualidad 6 plataformas off-shore de producción de petróleo y gas en la Cuenca Austral, donde es operador con un 50% de participación en las concesiones de explotación Magallanes y Poseidón, y en los permisos de exploración de las áreas CAM 2/A SUR y CAM-3.

Pan American Energy

Produce algo más de 110.000 barriles de petróleo por día, lo que representa el 17% del total que se extrae diariamente en la Argentina; la producción de gas, que suma 18,2 millones de m3 cada 24 horas, significa el 15% del total del país. Esta empresa realizó estudios de cateo en el Golfo San Jorge pero dentro del océano, en búsqueda de petróleo comercializable. Los estudios de sísmica que realizó la misma, fueron polémicos cuando desde sectores de trabajadores de la pesca atribuyeron que la fuga del recurso se debía al impacto de estos estudios, ya situando a la exploración off shore en tela de juicio sobre la convivencia con otras actividades económicas como la pesca dentro del mar.

Ahora, siendo un pilar de la mega petrolera que generó el mayor desastre ambiental de los últimos tiempos, tampoco es previsible la evolución que tenga a partir de ahora, teniendo en cuenta la baja del nivel de acciones que se generó a partir del derrame de British Petroleum en las costas norteamericanas.

Según especialistas internacionales deviene  a partir de ahora una intensa y profunda discusión acerca de la legitimidad de instalar plataformas de extracción de crudo dentro de los océanos, ya que ha quedado demostrado que un pequeño error a 2000 metros bajo el mar tiene muy pocas posibilidades de ser solucionado al instante; ni con todo el recurso financiero disponible, ya que lo que no existe es la tecnología que lleve a una solución terminante.

Prensa Libre

Una activista de Greenpeace se cuela en un foro de la industria petrolera en el lugar de BP

Una activista de Greenpeace ha logrado acceder este martes a la reunión del Congreso de la Industria Petrolera (World National Oil Companies Congress), celebrado en Londres, y ha tomado la palabra en el momento en el que le correspondía intervenir al representante de BP (British Petroleum), la empresa responsable del vertido en el golfo de México, para pedir “un futuro libre de petróleo”, según informa la organización ecologista.

La organización ha explicado que el jefe de Personal de BP, Steve Westwell, que sustituía a su jefe Tony Hayward, se iba a dirigir a los asistentes cuando la activista de Greenpeace ha subido al estrado y ha declarado: “Ya que BP es incapaz de decir la verdad, voy a decirles yo lo que necesitan saber”, y se ha dirigido al público, con las siguientes palabras: “Señoras y señores, tenemos que acelerar el progreso y esforzarnos para acercarnos al fin de la era del petróleo. Esto significa detener la promoción de proyectos peligrosos para extraer petróleo poniendo en peligro el medio ambiente”.

Además, ha añadido que poco después otra activista de Greenpeace también subió al escenario blandiendo una pancarta que decía ‘Go Beyond Petroleum’ (id más allá del petróleo), haciendo referencia al lema de la compañía petrolera. Ambas activistas fueron expulsadas de la reunión por los servicios de seguridad.

Por otra parte, Greenpeace asegura que, además de los pozos petrolíferos en aguas profundas, “BP quiere invertir miles de millones para extraer petróleo de las arenas bituminosas que se encuentran bajo los bosques boreales de Canadá” y ha advertido de que “este proceso acelera el cambio climático global debido a las enormes cantidades de energía necesaria para extraerlas”. En este sentido, ha afirmado que “el impacto ambiental de la extracción de las arenas bituminosas puede ser igual de perjudicial que el vertido actual”.

Por último, ha pedido a las compañías petroleras “que dejen de perseguir a los últimas gotas de petróleo en los rincones más alejados del mundo y abandonen los recursos petrolíferos no convencionales, como las perforaciones en aguas profundas, en el Ártico, así como las arenas bituminosas” y ha concluido que éstas “deben emprender una carrera por el futuro que acelere el progreso y asuma como prioridad el diseño de vehículos eléctricos con la incorporación de alta tecnología para las energías limpias”.

Europapress

Apuran los pagos por el derrame

Por Rupert Cornwell.- Desde Washington A medida que aparecía evidencia de un fracaso en los procedimientos de seguridad en la plataforma Deepwater Horizon, el administrador de la fundación encargada de compensar el derrame de petróleo prometió apurar los pagos a las víctimas del desastre en el Golfo de México. “No subestimen la emoción, la frustración y la ira de la gente del golfo, inseguros de su futuro financiero”, advirtió Kenneth Feinberg, el hombre nombrado por la Casa Blanca para dirigir los fondos de 20.000 millones de dólares. Admitió que el apuro para procesar las demandas podría aumentar los riesgos de fraude y error, pero dijo que la mera escala de la emergencia significaba que “debemos errar a favor del demandante”. Horas antes, British Petroleum (BP) dijo que el desastre, ahora en su décima semana, ya le costó 2000 millones de dólares.

Hasta anoche, la empresa británica había pagado sólo 104 millones de los demandantes. En total se han presentados 64.000 demandantes, por un total de 600 millones de dólares. Ese paso, sin embargo, sólo se acelerará a medida que el petróleo continúe fluyendo del pozo averiado, contaminando un área aún mayor del golfo. BP dijo que había recogido 23.290 barriles de petróleo derramado el domingo –mucho menos que los 60.000 barriles que según la estimación del gobierno de Estados Unidos son derramados en el océano todos los días–. No hay un fin a la vista hasta que los pozos de ayuda comiencen a operar, probablemente a comienzos de agosto.

Feinberg dijo que no resultaba claro si los 20.000 millones de dólares que BP había acordado con dejar a un lado para las compensaciones serían suficientes. Lo importante, añadió, era la velocidad. “Debemos aliviar el peso que recae sobre esa gente en el golfo, justo lo que el presidente Barack Obama dijo que hiciera”, dijo. La creciente evidencia de que BP puede haber ignorado los requisitos de seguridad normales para perforar solamente aumentó el enojo.

Ayer, el New York Times echó la culpa de la calamidad a la ausencia de un segundo “ram de corte”, para sellar las cañerías en aguas profundas, que normalmente tienen las plataformas en caso de que el primero falle.

De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

Página/12