La aparición pingüinos empetrolados en las costas de Chubut disparó el alerta. Una fundación los rescata y los limpia. No se conoce la fuente de la contaminación pero creen que estaría en la costa bonaerense. Punta Tombo, en Chubut, es una de las pingüineras más grandes del mundo.

La llegada de pingüinos empetrolados a las costas de Chubut, en el momento en que las colonias empiezan a poblarse y a poco de arrancar la temporada turística, mantiene en alerta rojo a las fundaciones ambientalistas, gobierno, guardafaunas, científicos y especialistas, porque aún no se sabe la magnitud de la contaminación ni la fuente del hidrocarburo. La última contaminación de aves y mamíferos marinos a gran escala ocurrió en 2007, cerca de las costas de Caleta Córdova, en una zona cercana a Comodoro Rivadavia.

La contaminación de este tipo de aves con hidrocarburos es una situación ambiental gravísima y de riesgo. Los pingüinos contaminados pierden la impermeabilización y con eso pueden caer en la hipotermia, porque consumen rápidamente toda su grasa y además dejan de alimentarse. Otros, se comen el petróleo de sus plumas y mueren luego de agonías tremendas; según informó Guillermo Caille, coordinador técnico de la Fundación Patagonia Natural, la principal organización a cargo del rescate y rehabilitación de los pingüinos empetrolados.

Hace unos 10 días, apareció un ejemplar de Pingüino de Magallanes en la zona de Punta Ninfas, al sur de Puerto Madryn, Chubut, pero desde el sábado pasado comenzaron a registrarse más casos de empetrolamiento. La Fundación Patagonia Natural recibió a los animales para darle atención temprana y está trabajando en articulación con la Dirección de Fauna y Flora Silvestre, la Dirección General de Conservación de Áreas Protegidas y la Dirección General Comarca Senguer – San Jorge del Ministerio de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable de la Provincia de Chubut. Esta mañana, cuatro lotes de pingüinos ya habían sido trasladados a las áreas de rescate y cuatro veterinarios y un grupo de voluntarios estaban trabajando en alimentarlos, en el ex zoológico provincial de Rawson. Los pingüinos están afectados entre el 30 % y el 80 % de su cuerpo, y rehabilitarlos puede llevar un mes, o más. De hecho, en el empetrolamiento de 2007 hubo animales que tardaron cuatro meses en estar en condiciones de volver al mar, su hábitat. Llegan a la costa literalmente muertos de frío, con hambre, y mojados.

Desde el sábado 4, los guardafaunas chubutenses aviso y condujeron hasta las instalaciones de la Fundación Patagonia Natural, a un grupo de pingüinos empetrolados encontrados en las Reservas de Caleta Valdés y Punta Tombo. De inmediato, personal de FPN, experimentado en este tipo de problemáticas, comenzó a atender a los animales para darle los primeros auxilios.

Con el transcurrir de los días aparecieron más casos, esta vez provenientes de Punta Norte y Playa Unión, llegando al día de la fecha a unas 80 aves en total, más los grupos que estaban llegando esta mañana a Tombo. “Por ahora es controlable. Estamos organizados y entrando en régimen, haciendo guardia en toda la costa. Ahora es más sencillo porque las colonias están casi vacías, el problema va a ocurrir si empiezan a llegar contaminados de a cientos” explicó Caille.

El grado de empetrolamiento varia en cada caso, pero en rasgos generales se puede hablar de entre un 30% y un 80% del total del cuerpo de los pingüinos cubiertos con petróleo crudo.

Bajos supervisión veterinaria, los especialistas de la FPN están hidratando a los pingüinos y alimentándolos con pescado fresco y un preparado especial en base a pescado y vitaminas para los casos más débiles. Por el momento, hay tres casos de animales anémicos y en estado de hipotermia; los cuales están recuperando su temperatura bajo lámparas infrarrojas de 150 wats que le otorgan calor constante. El resto de los animales muestra buenos signos vitales, y continuarán el tratamiento básico, previo a la etapa de lavado y rehabilitación.

Las autoridades intervinientes señalaron que se está en “estado de alerta” ante la posible aparición de más casos de aves afectadas. A su vez, no se han encontrado a la fecha manchas de crudo en el Mar Argentino que pudiera ser la causa de los empetrolamientos. Los pingüinos son aves migratorias que en esta etapa del año se encuentran migrando desde las aguas del sur de Brasil y de otras “mar adentro” a la altura de bahía Blanca y las playas bonaerenses, hacia las colonias reproductivas en las costas de Chubut y otras de la Patagonia. Podría ocurrir que la contaminación se haya producido en otras latitudes, muy posiblemente en alguna zona de la provincia de Buenos Aires. No obstante, ese dato clave es aún un misterio. Por eso se le ha pedido a Prefectura un intenso patrullaje para detectar las manchas de petróleo.

MDZ

Contaminación costera, muy alta en el país

El 2 de setiembre de 2007, 3.085 voluntarios caminaron 2.026 kilómetros a la orilla del mar, desde San Clemente del Tuyú hasta Ushuaia, para realizar el 2º Censo Nacional de Contaminación Costera. En esta convocatoria de la Fundación Patagonia Natural colaboraron más de 300 instituciones y organismos públicos. En promedio se hallaron 180 residuos sólidos urbanos por cada kilómetro recorrido, con mayor proliferación en Tierra del Fuego (244), con predominio de tipo biológico, metales, papel y plásticos. En Santa Cruz abundaron los hidrocarburos y el vidrio. Las costas adyacentes a las ciudades fueron las más contaminadas. Río Gallegos y Río Grande tuvieron mayor concentración aún que Mar del Plata y Bahía Blanca, lo que evidencia peor manejo de la basura y menos limpieza por parte del municipio. En cuanto a los residuos industriales, la actividad pesquera fue la de mayor incidencia. “Cajones, sunchos, guantes, cintas de embalar, boyas, redes, son algunos de los objetos que pueden observarse en cantidades increíbles”, consigna el informe. La contaminación costera, destacan los autores, afecta a la fauna y al turismo de sol y playa, y de observación de la naturaleza.

Clarín