La justicia estadounidense bloqueó este lunes el pago de Chevron Corp a Ecuador para indemnizar los daños ambientales de la transnacional petrolera en la región amazónica del país latinoamericano, indicó una nota divulgada por la página en internet del canal Telesur.

Los daños a la Amazonía ecuatoriana fueron desestimados por el juez Lewis Kaplan que ordenó la anulación de la sentencia. El monto estaba fijado en ocho mil 200 millones de dólares para la reparación del ecosistema de la zona.

En su fallo, Kaplan manifestó que Chevron presentó “evidencia sólida” de que el juicio en Ecuador había sido manchado por “fraude y corrupción”.

También dijo que Chevron enfrentaría “daños irreparables” si se le permitía a los demandantes continuar con su estrategia.

“En ausencia de una orden preliminar de cesación, Chevron se vería forzada a defenderse y litigar el cumplimiento del fallo ecuatoriano en múltiples casos”, indicó el juez Kaplan.

El pasado 14 de febrero, la Corte Provincial de Sucumbíos de Ecuador condenó a la petrolera extranjera por la contaminación irreversible de al menos 500 mil hectáreas de selva y la instó a cancelar un monto de ocho mil 200 millones de dólares para la reparación del ecosistema de la zona.

Además de la sentencia, la petrolera debería pagar también un recargo del 10 por ciento establecido en una Ley de Gestión Ambiental, lo que suma un total de sólo 9 mil 500 millones de dólares.

El veredicto, que fue precedido por un juicio de más de 17 años, no se ajustaba a las peticiones que se hacían, que reclamaban una indemnización de 113 mil millones de dólares.

Los demandantes acusaron a Texaco, comprada por Chevron en 2001, de arrojar al menos 68 mil millones de desechos tóxicos en la zona.

La condena había sido apelada por la petrolera, que la consideró “ilegítima, inaplicable y demasiado costosa”; a pesar de haber reconocido todos los daños causados al ambiente y a la ecología de la selva ecuatoriana.

Los daños por los que esta empresa fue inculpada el 14 de febrero, causados específicamente en el norte de la selva amazónica, supusieron la contaminación del hábitat, destrucción de suelos, perjuicios a especies de flora en extinción y afección a miles de personas que en las décadas de los 70 y 80, se enfermaron debido al uso de material de extracción inadecuado por parte de la empresa.

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