La petrolera británica Rockhopper anunció ayer que obtuvo “resultados positivos” en la perforación de un pozo en las islas Malvinas, indicó que la reserva sería espesa y de alta calidad y que resultaría comercialmente viable. La novedad elevó el precio de las acciones de la compañía que cotizan en la Bolsa londinense, luego de un período en el que esos papeles estuvieron estancados por una serie de noticias negativas para los inversores, como el cierre de un pozo y un hallazgo económicamente inviable. Además del reclamo del gobierno argentino y el repudio regional por la violación de Gran Bretaña a lo establecido por Naciones Unidas, el Congreso de la Nación sancionó la semana pasada una ley para tratar de dificultar el accionar de estas empresas en las islas.

Rockhopper es una compañía británica creada en 2004 y tiene una de las cinco licencias que otorgó el gobierno inglés para explorar las islas Malvinas. En mayo de 2010 descubrió en el bloque de exploración Sea Lion la existencia de petróleo, con un potencial estimado en 242 millones de barriles. A una distancia de 2,3 kilómetros de la exploración inicial, la compañía realizó otra perforación de 2800 metros de profundidad, la cual calificó ayer de “exitosa”. “Se trata de una reserva espesa y de alta calidad. Tras este resultado positivo, creemos que Sea Lion es muy probable que resulte comercialmente viable”, declaró el consejero delegado de la compañía, Samuel Moody. Precisó que el hallazgo les da “confianza” para seguir explorando la zona. De hecho, la empresa señaló que tiene planes de perforar por lo menos tres pozos más de evaluación en el mismo bloque de Sea Lion, para luego iniciar “trabajos de planificación” para una eventual explotación del yacimiento.

“Ya se conocía la existencia de petróleo en ese lugar, pero las condiciones para la extracción no son favorables. La compañía señaló que sería económicamente viable porque quiere trasmitir que habría petróleo de muy alta calidad y mucha cantidad. De todas formas cada vez que estas empresas dan información hay que tener reparos”, explicó a Página/12 Diego Mansilla, economista especializado en hidrocarburos. La viabilidad comercial del pozo también mejoró gracias al avance en el precio del barril de crudo, que está por encima de los 100 dólares.

Las últimas noticias vinculadas con la exploración petrolífera en Malvinas no venían siendo positivas. En agosto, Rockhopper anunció el cierre de su segundo pozo de exploración y a principios de este año, que otro pozo en Sea Lion no tuvo los resultados esperados. En febrero informó que iniciaba las tareas de perforación en el pozo del cual ahora hay novedades, aunque en ese momento la noticia no atrajo mucho a los inversores, que venían con bajas expectativas también vinculadas con la información negativa que divulgó Desire Petroleum, que es otra de las empresas operadoras. El anuncio de ayer disparó un 32,6 por ciento las acciones de Rockhopper en la Bolsa de Londres, revirtiendo la tendencia bajista.

La actividad petrolera en las islas Malvinas viola una declaración de Naciones Unidas que llama a no innovar en el marco del conflicto por la soberanía de ese territorio entre Argentina y Gran Bretaña. El gobierno nacional reclamó por esta situación, pero Gran Bretaña no modificó su postura, que es la de apoyar los emprendimientos hidrocarburíferos.

El Congreso de la Nación sancionó la semana pasada una ley para prohibir que las empresas que operan en la Argentina puedan proveer insumos y servicios a las británicas. Los demás países de la región manifestaron su repudio a la postura inglesa, y de acoplarse a la reciente medida, la actividad extractiva en Malvinas se dificultaría enormemente. “Sólo funcionaría si Inglaterra apoyara muy fuertemente a las compañías, porque los costos logísticos se incrementan mucho”, consideró Mansilla.

Página/12