Ya hay menores inyecciones de gas. La semana próxima golpearía al petróleo

Una serie de conflictos gremiales en el sector energético han comenzado a poner en jaque el normal abastecimiento de gas y combustibles líquidos. Si bien hasta ahora sólo se han verificado restricciones en el suministro de gas a las grandes industrias y centrales térmicas, las medidas de fuerza actuales y las que podrían registrarse en los próximos días proyectan un panorama muy complicado para el servicio de gas, la actividad de las refinadoras y el expendio de naftas y gasoil.

En la Patagonia, un conflicto petrolero mantiene inactivos la mayoría de los yacimientos de la zona norte de Santa Cruz que operan las empresas YPF, Pan American Energy y Sinopec.

Desde sábado pasado, el personal jerárquico de YPF (que reclama un reencasillamiento sindical) y los delegados de base del sindicato de Petroleros Privadas de Santa Cruz (que se oponen al acuerdo salarial pactado por la federación nacional para este año) llevan adelante un paro que está afectando la producción de gas y petróleo que es una de las principales fuentes de ingresos de la provincia.

La huelga —que e ncabezan los delegados de la zona norte santacruceña y que respalda el secretario adjunto del sindicato petrolero, Rubén Retamoso— tiene como fin r echazar el acuerdo salaria l que cerró el titular del gremio, Héctor Segovia sin el apoyo de las bases. En línea con la federación nacional, Segovia acordó el pago de una suma no remunerativa de $ 25.000 a liquidarse en cinco cuotas $ 5.000 a lo largo del año. Los huelguistas rechazan el acuerdo y reclaman la firma de un nuevo convenio colectivo de trabajo que reemplace al que venció en 2007.

El titular del Instituto de la Energía de Santa Cruz, Juan Ferreiro destacó que el paro le representa a la provincia una pérdida diaria $ 3 millones en concepto de regalías.

Hasta ahora, el cese de actividades con movilización y vigilia en las rutas implicó u na merma de entre 6 y 8 millones de metros cúbicos diarios en la inyección de gas proveniente de la Patagonia. Si el conflicto persiste, a partir del martes también se verían afectado los despachos de crudo de la región a las refinerías, lo cual llevaría a una menor producción de combustibles líquidos para el mercado interno.

En tanto, en Tartagal otro conflicto sindica l tiene paralizada a Refinor, la refinería que controla YPF y que es la llave de entrada del gas importado de Bolivia . Más de 220 trabajadores, enrolados en la Federación Nacional del Gas Privado, reclaman una recategorización y una suma fija de $ 15.000 hasta el cierre de las paritarias.

Por el paro, están cortados desde hace dos días los envíos de Bolivia que oscilan entre los 2 y 4 millones de metro cúbicos. Por su parte, los empleados de las estaciones de servicio advirtieron que, en caso de no obtener un aumento del 25% y la elevación del básico a $ 4.000, paralizarán sus actividades durante los feriados de Semana Santa.

iEco