Una puja interna en el Sindicato de Petroleros Privados mantiene paralizada la producción de crudo en Santa Cruz y podría afectar el normal abastecimiento de combustibles en un plazo no mayor a diez días, según estimaron fuentes del sector

En un nuevo capítulo de este inusual conflicto, el dirigente petrolero Luis Cárdenas ratificó que la medida de fuerza se levantará, solo si renuncia el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados Héctor Segovia.

De este modo, Cárdenas admitió que el conflicto -que ya lleva 20 días- es reflejo de una interna gremial, en la que por un lado está Segovia, y por el otro su secretario adjunto, Rubén Retamoso, que quiere desplazarlo.

“Esto arrancó con el tema del convenio colectivo y el porcentaje de aumento que finalmente se otorgó, pero hoy la cosa cambió” y pasó a ser el desplazamiento de Segovia, sostuvo Cárdenas, en declaraciones a radio Diez.

Este miércoles, unos 5 mil operarios de toda la provincia se reunieron en asamblea y ratificaron su rechazo a la actual conducción del sindicato que agrupa.

En tanto, desde las empresas petroleras advirtieron que ya comenzó a sentirse el efecto de la caída en la producción y en consecuencia, podría faltar combustible en los surtidores, aunque no antes de un período de diez días.

Por su parte, los trabajadores que se oponen a Segovia realizaron una asamblea en la que participaron alrededor de 5.000 personas quienes reclamaron la renuncia del dirigente.

Esta decisión fue enviada por carta al Ministerio de Trabajo de la Nación, que a principios de semana intervino en el conflicto y rubricada por cada uno de los trabajadores.

Esta asamblea fue realizada al costado de la ruta provincial 12 y en como muestra de fuerzas, Segovia convocó a unos 1.500 trabajadores en la localidad de Pico Truncado.

En esa ocasión, el dirigente acusó a sectores políticos y hasta al intendente K de Caleta Olivia, Fernando Cotillo, de impulsar el conflicto y reclamar su renuncia.

Ámbito.com