El ministro de Planificación Federal aseguró que “está totalmente garantizado el abastecimiento de gas para afrontar el habitual aumento de la demanda que se produce durante los meses de otoño e invierno”. Según estimó, aproximadamente 30 millones de metros cúbicos diarios será el gas que se importará desde Bolivia y vía barcos de gas natural licuado.

“A los 110 millones de metros cúbicos diarios de producción local se sumarán, en un principio, otros 30 millones de metros cúbicos de gas importado”, precisó el ministro. De Vido habló con la prensa tras una recorrida por la planta potabilizadora “Juan Manuel de Rosas”, que la empresa estatal AySA construye en el partido de Escobar, con la que se beneficiará a más de 2.000.000 de personas de las zonas Norte y Oeste del conurbano bonaerense.

La demanda total de gas natural por redes de todo el país alcanza en los días de consumos pico a unos 145 millones de metros cúbicos/día. El gas a importar ingresará previa regasificación del Gas Licuado de Petróleo (GLP), a través de las plantas regasificadoras de Bahía Blanca y de Escobar. Esta última se inaugurará el próximo 25 de mayo, como adelantó hoy el ministro De Vido.

La Regasificadora Bahía Blanca que en principio entregaba entre 8 y 9 millones de metros cúbicos de gas diarios (mm3/d) para alimentar las redes, incrementará este invierno sus despachos a 12 mm3/d. Por su parte, la Regasificadora Escobar, cuya construcción fue encarada y financiada por el gobierno nacional en su totalidad, demandó una inversión de 200 millones de dólares. Esta planta iniciara su operación a fines de mayo -el 15 de mayo esta previsto el arribo del primer buque con GLP- y “en una primera etapa, procesará unos 8 millones de metros cúbicos los días sábado y domingo, y 12 millones los días hábiles”, precisó el ministro”.

La provisión de gas importado se completará con los 7,7 de mm3/d que tiene acordados -por contrato- aportar Bolivia, y que se elevarían a unos 10 millones también “a fin de mayo cuando se concluya la construcción del gasoducto de enlace Juana Azurduy”, adelantó el ministro.

Para la provisión del GLP para procesar en ambas plantas, la empresa estatal de energía, ENARSA convocó a una licitación nacional e internacional. Cinco empresas respondieron a esa convocatoria: Repsol, Gas Natural, Morgan Stanley, Excerate y Marubeni. Esta última, de origen nipón, se retiró luego de que se produjera el sismo y posterior tsunami de marzo último, que afecto la economía de Japón, señaló una fuente oficial.

En cuanto a la provisión del combustible, y para despejar cualquier tipo de duda, De Vido dijó que “en cualquier lugar del mundo hay GLP”, y se lo puede conseguir tanto en Trinidad Tobago, Qatar, Argelia” dejando en claro que no habrá un único proveedor.

En lo que respecta al precio para el caso de Bolivia, de entre 8,5/9 dólares el millón de BTU (unidad calórica de gas), se aplica una fórmula acordada entre los gobiernos de ambos países, en junio de 2006, cuando el presidente Evo Morales visitó la Argentina, que no está atada necesariamente al precio internacional del combustible. En el caso del GLP, se paga en torno a los 10 dólares y podría llegar hasta los 11,5 dólares, ya que en este caso sí está vinculada al precio internacional del gas.

Página/12