Gobierno adjudica concesión para extraer hidrocarburos en Reserva de Biosfera.

Organizaciones ecologistas y autoridades locales han iniciado una campaña contra la adjudicación de dos bloques petroleros en las islas Cayos del Norte que forman parte del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, en el Caribe colombiano.

El archipiélago, declarado en el 2000 como Reserva de Biosfera Seaflower por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es territorio ancestral del pueblo raizal. Además posee 76% de los arrecifes coralinos de Colombia, cuenta con ecosistemas interconectados, es lugar de anidación de tortugas y aves y alberga a más de 400 especies de peces y centenares de otros animales y organismos marinos.

Los bloques fueron adjudicados en octubre del 2010 a la petrolera española Repsol-YPF y a la empresa estatal colombiana Ecopetrol, como parte de la llamada Ronda Colombia que subastó otros 76 bloques. Sin embargo, las partes decidieron suspender la firma de los contratos de adjudicación en el archipiélago “hasta que las autoridades ambientales se pronuncien sobre la viabilidad de realizar trabajos de exploración en el área”, según informó el 12 de mayo en un comunicado la gubernamental Agencia Nacional de Hidrocarburos  (ANH), que aprobó la concesión.

La gubernamental Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (Coralina), dedicada a administrar, proteger y recuperar el medio ambiente de esa región, reiteró el 20 de mayo que continuará luchando contra la exploración y explotación de petróleo en el Caribe colombiano por considerar que “es una actividad de alto riesgo para los ecosistemas, arrecifes y habitantes”.

En declaraciones recogidas por la prensa, la directora general de Coralina, Elizabeth Taylor Jay, dijo que de firmarse los contratos de adjudicación  “se pone en riesgo la barrera de arrecifes más larga del archipiélago y la segunda más larga de este hemisferio”.

Taylor recordó que en febrero Coralina interpuso una querella contra la ANH, responsable de la adjudicación, ante el Tribunal Contencioso Administrativo de San Andrés y Providencia.

“La ANH formalizó ambas concesiones para exploración y explotación de hidrocarburos sin las consultas legales correspondientes, entre ellas con las comunidades de pescadores del archipiélago”, dijo.

Según Taylor, esas actividades “pondrán en riesgo a los pescadores artesanales y exponen a Colombia al incumplimiento de compromisos internacionales como firmante de instrumentos medioambientales, entre ellos el Convenio [de las Naciones Unidas] sobre Diversidad Biológica”.

En octubre del año pasado la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza otorgó a Coralina el Premio Mundial a la Mejor Acción sobre Diversidad Biológica 2010.

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