Las negociaciones con las empresas están congeladas. Hay dudas de que este año se cierre algún acuerdo.

Por Martín Belvis.- Las negociaciones entre el gobierno rionegrino y las empresas petroleras por la prórroga de las concesiones otorgadas en la década del 90, están estancadas y es muy posible que Miguel Saiz termine su mandato sin haber cerrado un solo acuerdo. La interna del partido gobernante, la indefinición electoral y la falta de certidumbre que observan en las compañías, conforman un escenario poco propicio para la negociación.

Hay empresas de gran tamaño, como YPF o Petrobras, o compañías de tamaño internacional, como Apache o Chevron, que pueden esperar para amortizar inversiones o tienen capacidad de aplazar planes de perforación a la espera de mayores certezas, pero las firmas medianas y pequeñas no están en las mismas condiciones.

Saiz pensaba contar este año electoral con los recursos extraordinarios de las prórrogas (cientos de millones de dólares), pero por ahora la provincia no recibió un peso.

La Comisión de Renegociación y Seguimiento de las negociaciones que se creó con la ley no analizó, a ocho meses de la sanción de la ley, la prórroga de ninguno de los 25 contratos que vencen entre 2015 y 2017. Esa comisión está integrada por funcionarios, legisladores, la CGT y la FERN.

De todos modos, la negociación con las empresas no está en manos de semejante cantidad de personas sino de unos pocos funcionarios, encabezados por la subsecretaria de Hidrocarburos de la provincia, Tamara Pérez Balda.

Las características del negocio petrolero en Río Negro son especiales. Aquí operan empresas de primer nivel en el mundo, pero el principal productor de petróleo de la provincia es una firma pequeña, Petrolera Entre Lomas, que aunque tiene mayoría accionaria estadounidense, se maneja como argentina.

La información no pudo ser chequeada en la empresa, que cultiva el perfil bajo, ni en el gobierno, que cerró teléfonos, pero trascendió que la negociación entre el gobierno y Petrolera Entre Lomas, que iba a ser el caso testigo del proceso, se enfrió “para los próximos dos o tres meses” o al menos hasta las elecciones provinciales, que por ahora no tienen fecha.

Lo llamativo es que la decisión podría hacer cambiar el plan de inversiones de la empresa porque no es lo mismo un escenario con 15 años de desarrollo por delante que el actual de sólo 5 (la concesión vence en 2016).

“A nosotros todavía no nos convocaron”, dijo una fuente de Petrobras. En otra empresa, cuyo vocero ni siquiera quiso que fuera mencionada, dijeron que “cerrar un acuerdo ahora es inconveniente: no vamos a poner plata ahora para tener que volver a ponerla el año que viene”. Hablaba de la posibilidad de que el nuevo gobierno establezca nuevas condiciones.

“Se ve que el gobierno de Saiz no tiene ahora el capital político que creyó tener el año pasado”, confió el operador de una petrolera que apostó al gas en la provincia de Río Negro.

Río Negro

Dilatan acuerdo con petroleras en Río Negro

El gobernador Miguel Saiz podría finalizar su mandato sin cerrar ningún acuerdo con las empresas petroleras que operan en la provincia para prorrogar las concesiones otorgadas en la década de los 90. Varios factores se unen para dificultar el proceso de negociación: una fuerte interna en el oficialismo local, la indefinición de la fecha de las elecciones a gobernador y la falta de certidumbre que observan en las compañías.

La Comisión de Renegociación y Seguimiento de las negociaciones, integrada por funcionarios, legisladores, la CGT y la FERN, no analizó aún la prórroga de ninguno de los 25 contratos que vencen entre 2015 y 2017. Sin embargo, referentes del sector sostienen que la negociación sólo está en manos de unos pocos funcionarios de la Subsecretaría de Hidrocarburos de la provincia.

Las empresas con gran espalda, como YPF, Petrobras, Apache o Chevron, pueden esperar para amortizar inversiones o tienen capacidad de aplazar planes de perforación a la espera de mayores certezas. No es el caso de las compañías medianas y pequeñas: en esos casos, las inversiones tienen alta dependencia de la extensión del contrato. La particularidad de Río Negro complica el panorama de nuevos desembolsos de capital, ya que el principal productor de la provincia es una firma pequeña, Petrolera Entre Lomas.

Fuentes de las principales empresas coinciden en que cerrar un acuerdo ahora es inconveniente. Muchos, por otra parte, especulan con la posibilidad de que el Gobierno sucesor establezca nuevas condiciones.

En Neuquén, en tanto, legisladores de la oposición reclamaron al Gobierno de Jorge Sapag que informe si la empresa petrolera Medanito ha cumplido «con el plan inversiones» que ha de haber presentado para que se le adjudiquen áreas de explotación hidrocarburífera. «De no ser así, lo que tiene que hacer la provincia es revertir la concesión y dársela, por ejemplo, a la estatal Gas&Petróleo de Neuquén o a Enarsa», señaló el diputado justicialista Ariel Kogan.

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