Venezuela e Irán se opusieron y cuestionan la especulación en los precios.

En forma inesperada y con una marcada divergencia entre sus miembros, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) anunció que finalmente no elevará la cuota de extracción de crudo, como pretendían las grandes potencias. Esto hizo que se disparara el precio del crudo: el barril en Nueva York terminó ayer en 100,74 dólares (1,64 dólares más que el martes), y en Londres, a 117,85 dólares, 1,07 más que el día anterior.

“Desgraciadamente no logramos alcanzar un consenso en esta ocasión para aumentar nuestra producción”, admitió el secretario general de la OPEP, Abdalá Al Badri. La decisión fue inesperada y reflejó tensiones inusuales en una organización que por lo general trabaja por consenso. Al parecer, contribuyeron al disenso cuestiones de política internacional. Seis países, particularmente Irán y Venezuela, estaban en contra de una suba en la producción de crudo porque consideran que el alza en el precio no es sólo una cuestión de demanda sino también de especulaciones financieras y, puntualmente, de la intervención militar en Libia, país que redujo notablemente su extracción.

Con la revuelta armada de Libia, la debilidad de la economía mundial y los altos precios del crudo, que están disparando las tensiones inflacionarias en todo el mundo, varios países industrializados apostaban a una suba del techo de producción. Desde enero de 2009 la cuota de la OPEP se ubica en 24,84 millones de barriles diarios (mdb), algo que no alcanza para compensar la reducción en Libia. Este país del norte de Africa pasó de 1,49 millones de barriles diarios a sólo 200.000 desde el inicio del alzamiento popular contra Muammar Kadafi, en febrero pasado.

La discusión en el seno de la OPEP parece haber sido dura, a juzgar por las declaraciones del titular del petróleo saudí, Ali al Naimi, cuyo país es el principal productor de crudo del mundo y venía promoviendo el aumento de la cuota. “Fue una de las peores reuniones que hemos tenido nunca”, se sinceró el funcionario.

Al fijar su posición en contra, el ministro venezolano de Energía, Rafael Ramírez, argumentó: “ No necesitamos introducir más petróleo en el mercado, tenemos bastante ”. Su par iraní, Mohamad Aliabadi, también dijo algo similar, pero agregó que el aumento en el precio se debe la “actividad especulativa” en las bolsas.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE), que representa a los principales países industriales de Occidente, criticó el resultado de la reunión. “Los potenciales aumentos de los precios amenazan con socavar la recuperación económica, algo que no parece interesar ni a los productores ni a los consumidores”, advirtió la AIE a través de un comunicado.

iEco