Tcnicos de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas realizaron una inspección en la presa de Alicura para evaluar qué efectos inmediatos puede estar provocando la acumulación de cenizas en el embalse.

Los técnicos, en esta inspección preliminar, evaluarán el comportamiento de las cenizas en el curso de agua y qué cantidad está ingresando a las turbinas con el objetivo de recomendar a la operadora qué acciones y/o recaudos tomar ante esta situación.

La información fue confirmada por Elías Sapag, el representante de la provincia de Neuquén en la AIC, quien explicó que se está en “una etapa de evaluación: no hay acciones que vayan a tomar nuestros técnicos”, indicó al hablar con este diario.

Sapag agregó que una de las cuestiones que se analiza es ver qué cantidad de cenizas decantó en el fondo del embalse, qué cantidad accedió y accede a la turbina. “Se analiza la posibilidad de colocar mantas como las que se usan en el petróleo junto a la presa para frenar el ingreso de cenizas: estamos ante algo nuevo, un fenómeno desconocido para todos y es lógico pensar que la sílice puede provocar un desgaste mayor en los álabes de la turbina”, destacó el ingeniero de la AIC ayer al hablar con “Río Negro”.

El embalse de Alicura es el primero de los cinco diques que se ubican sobre el río Limay. Está a unos 100 kilómetros de Bariloche y almacena una cuenca hidrográfica de 67,5 kilómetros cuadrados. El aprovechamiento hidroeléctrico, inaugurado en 1985, genera más de 1.000 megavatios. Elías Sapag dijo que la AIC va a colaborar con el operador (Operador: AES Argentina Generación S.A.) que al cabo será el encargado de realizar las tareas de prevención.

“La idea es trabajar en conjunto y darle participación a la Orsep que es la encargada de la seguridad de toda la estructura de la presa”, fue más allá Sapag.

Río Negro