El conflicto en la provincia donde los Kirchner construyeron su base de poder frenó la producción de petróleo. Hay que importar más naftas. Pérdidas por US$ 600 millones.

Por Pedro Ylarri y Nicolás Gandini.- Uno es visible, natural e impredecible. Del otro, provocado por el hombre, se conoce menos. El primero, la lluvia de cenizas del volcán chileno Puyehue, amenaza con destruir extendidas economías regionales en Río Negro y Neuquén. El otro es el extenso conflicto social de Santa Cruz, que paraliza desde abril la producción de petróleo, amenaza con faltantes de combustibles en los principales centros urbanos y erosiona con fuerza el debilitado superávit comercial argentino, uno de los pilares del modelo económico K .

Nunca menos, la presidenta Cristina Kirchner mantiene la definición de su marido fallecido: tener superávit es gobernar. Tanto es así, que el Gobierno respondió a la reducción de los beneficios entre exportaciones e importaciones con frenos a los productos extranjeros, que provocaron una crisis con los principales socios comerciales: China y Brasil. El conflicto salarial, social y de liderazgo gremial en la provincia donde los Kirchner construyeron la base de su poder económico y político generó hasta esta semana pérdidas por US$ 600 millones, el triple que los US$ 200 millones que se estima habrán provocado las cenizas del volcán.

La comparación es una postal que muestra que la conflictividad social y gremial también oscurece el clima de negocios, ese en el que las empresas deciden inversiones y creación de puestos de trabajo.

A fines de marzo, una interna entre los líderes del Sindicato de Trabajadores Petroleros impidió por 26 días la explotación de los pozos. Luego, una huelga docente –que como medida de fuerza cerró los accesos a instalaciones petroleras– mantuvo frenada la actividad por más de cincuenta días.

Desde abril, las petroleras dejaron de extraer 900 mil metros cúbicos de crudo, es decir, 5,76 millones de barriles, calcularon las compañías a pedido de PERFIL.

Si se toma en cuenta que el precio internacional del crudo cotizó en torno a los US$ 100 en los últimos tres meses, se desprende que los paros le costaron a la Argentina más de US$ 575 millones. Hay que tener en cuenta que buena parte de ese crudo se exporta.

No sólo afectó la renta de las petroleras. Las regalías que no cobró la provincia, las retenciones a la exportación que perdió el Estado nacional debilitan las cuentas fiscales.

El monto llegará a US$ 600 millones al fin de esta semana. Por su parte, la nube de ceniza volcánica proveniente de Chile tiene un costo económico de US$ 200 millones, en parte por la cancelación de vuelos y la suspensión del turismo de esquí en la cordillera.

Las aerolíneas perdieron unos US$ 10 millones hasta esta semana. La más afectada fue Aerolíneas Argentinas, con pérdidas de más de $ 2 millones diarios, según dijo la empresa. El turismo será afectado en unos $ 300 millones, según los patrones de gasto per cápita oficiales y estimaciones de los centros de esquí argentinos, que afrontarán más de la mitad de la pérdida del sector.

Una capa de hasta cuarenta centímetros de ceniza elevó a la categoría de “desastre agropecuario” a algunas zonas de Chubut, Río Negro y Neuquén. Según estimaciones preliminares de las provincias, unas 750 mil cabezas de ganado ovino habrían muerto a causa del volcán. El precio promedio es de US$ 40 por oveja, por lo que la inversión caída habría sido de US$ 30 millones.

La lana es la principal producción de este ganado, por lo que el lucro cesante, es decir lo que se dejará de ganar por no tenerla, puede llegar a los US$ 62 millones . Una oveja es capaz de dar hasta diez kilos de lana por año, cada uno se cotiza cerca de US$ 7.

Hasta el viernes, según relevamientos oficiales, los gobiernos provinciales de Chubut, Río Negro y Neuquén vienen entregando $ 16 millones a los ganaderos para que tomen medidas de protección. Petroleras aseguraron a este medio que los casi 6 millones de barriles de petróleo que dejaron de extraerse corresponden a 30% de la producción anual de Santa Cruz y a 6% de la del país.

Deciden si sigue el paro

Los docentes santacruceños pasaron 54 días de paro. Después de horas de debate, el viernes aprobaron suspender las medidas de fuerza hasta mañana, cuando realicen un congreso provincial en el que decidirán si retoman la protesta, que afectó el normal abastecimiento de combustible durante semanas. La impasse de los maestros no logra calmar las aguas en una provincia, pago chico de los Kirchner, que desde principios de año vive convulsionada políticamente, con un gobernador, Daniel Peralta, que busca la reelección sin el aval de la Casa Rosada.

Por ahora, los maestros de la Asociación Docentes de Santa Cruz (Adosac) filial Las Heras suspendieron el bloqueo a cinco yacimientos. Uno de los piquetes afectaba la planta LH3, cuyos trabajadores mantienen un conflicto gremial y en asamblea decidieron continuar con la toma, según informó el diario La Opinión Austral. “Vienen a sacar a los compañeros que fueron elegidos como delegados”, denunció Fabián Zuñiga, delegado de la fábrica, en referencia a una posible intervención, que los trabajadores rechazan.

En medio del conflicto docente, una denuncia involucró al ex chofer del ex presidente Néstor Kirchner, Rudy Ulloa, devenido en empresario de medios. La semana pasada, se informó que un grupo de jóvenes tomaron la sede del gremio Adosac y encerraron al jefe del sindicato, Pedro Muñoz, para presionar por el fin del paro. Uno que habría encabezado la amenaza habría sido Rodrigo Ulloa, estudiante, militante e hijo del ex chofer.

Perfil

Por el conflicto petrolero, cayó el uso de la capacidad industrial

El nivel de utilización igual se mantiene alto porque no se realizan nuevas inversiones.

En mayo, el conflicto que mantuvo bloqueados los pozos petroleros en el Sur y afectó la refinación de crudo, por un lado, y la merma en la producción de otros sectores por el otro hicieron disminuir la utilización de la capacidad instalada de la industria. A pesar de la caída –que fue del 80,9 al 78,3%, según informó ayer el INDEC– el nivel se mantiene alto , señalan los economistas, debido al fuerte nivel de actividad económica que contrasta con el escaso entusiasmo de las empresas para definir inversiones.

“Hay muchos sectores que no están invirtiendo porque no tienen insumos o porque las empresas sufren restricciones en el suministro de gas durante el invierno o de electricidad durante el verano”, explica Abel Viglione, de FIEL.

El mes pasado, las caídas más importantes de la utilización de la capacidad instalada se dieron en la refinación de petróleo, que pasó del 83,7% en abril al 79,4% en mayo y en sustancias y productos químicos, donde la capacidad descendió del 83,8 al 74,2% acompañada por una caída en la producción del 7,4% , según las estadísticas oficiales.

En general, en mayo la producción industrial subió 1% respecto de abril y 9% contra mayo de 2010, la misma cifra que acumula en el año. Sin embargo, ese porcentaje se explica por subas importantes en la producción de autos o de la industria siderúrgica, mientras que hubo caídas en varios sectores, como la industria alimenticia (5,9%), petróleo (1,9%) y productos químicos, caucho y plásticos (7,4%).

“La destilación de combustibles fue el que tuvo una capacidad ociosa importante porque no tuvo producto debido a los conflictos en Santa Cruz”, detalló Viglione.

En el caso de los alimentos y bebidas, la disminución en el uso de la capacidad se dio por una caída en la producción “por una baja de la demanda”, asegura el economista Carlos Melconian.

Según los datos oficiales los niveles más altos de la utilización de la capacidad instalada se encontraron en las industrias metálicas básicas, los minerales no metálicos, los productos textiles y también los autos, la actividad que está traccionando la economía y que repuntó en su producción un 10,7% el mes pasado, según el INDEC.

“Las inversiones son más difícil en las industrias que trabajan con plazos de 3 a 5 años”, señala el economista Rodrigo Alvarez, de Ecolatina. “Hoy, muchos empresarios confiesan que les resulta difícil convencer a sus accionistas para que hagan nuevas inversiones porque además de las cuestiones estratégicas, juegan la percepción de riesgo en aumento (por distintos aspectos coyunturales) y los márgenes de rentabilidad en contracción”, opinó.

iEco

Por los conflictos sindicales, la producción de petróleo cayó 19,1% en abril

La producción diaria de petróleo cayó 19,1 por ciento interanual en abril, según datos publicados por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), afectado por conflictos sindicales que golpearon la actividad del sector.

En tanto, la producción de gas retrocedió un 5,3 por ciento interanual en abril, según el IAPG, que integran petroleras con actuación en el país.

El bombeo de crudo llegó a un promedio de 79.836 metros cúbicos por día en el cuarto mes del año, desde los 98.693 del mismo mes del 2010 y los 94.918 de marzo, según el reporte.

En el caso del gas, la producción alcanzó en abril los 120.410 metros cúbicos diarios, desde los 127.121 de abril del año pasado y los 121.537 de marzo.

El IAPG no dio detalles sobre los motivos de la caída de la producción de petróleo y gas. Para Víctor Bronstein, director del Centro de Estudios de Energía Política y Sociedad, el retroceso en la producción de crudo “tiene que ver fundamentalmente con los conflictos laborales. Con todos los problemas que hubo, hubo muy poca producción en la zona del norte de Santa Cruz”.

Bloqueos a plantas de la industria y yacimientos mantuvieron paralizados durante casi todo abril la producción de petróleo en la provincia de Santa Cruz, de donde se extrae cerca del 20 por ciento del crudo de la Argentina.

“El sistema de recolección está entre el norte de Santa Cruz y la provincia de Chubut, todo eso engancha por el mismo sistema. Al interrumpir el flujo del norte de Santa Cruz, también afectaron el del sur de Chubut”, explicó el consultor y experto en hidrocarburos Eduardo Fernández.

Ambito.com