La erupción en el Cordón del Caulle, de paso que muestra hasta dónde llega la realidad de nuestras solemnes fronteras, muestra también otras realidades.

En la ciudad, en mayor o menor grado, se sufren inconvenientes que se suman a los habituales. Al día de hoy, un problema central es la fuerte reducción de la actividad turística. Como siempre, el mayor costo es para los trabajadores. No sólo aquellos directamente relacionados con el turismo, sino una extensa gama de empleados y cuentapropistas cuyo rasgo común es la economía del día a día. Si bien funcionarios y entidades empresarias y algunos sindicatos gestionan paliativos, el alivio será mayormente para los sectores organizados y con mayor capacidad de gestión y presión.

Muy distinta es la situación para los pobladores de la zona rural. Para ellos, se agrega otro problema de gravedad incomparablemente mayor: el material volcánico, al cubrir pasturas y aguadas, significa segura mortandad ovina, (habrá que evaluar sus alcances) aún contando con el abastecimiento con forraje que se está haciendo por la situación de emergencia.

1. Destacamos como hechos positivos ante esta adversidad:

• El estado Nacional y Provincial han reaccionado rápidamente, poniendo recursos a disposición, que aunque escasos ante la tragedia permiten llevar alivio.

• Se ha conformado en Ingeniero Jacobacci una unidad de acción ante la emergencia, que pone en una misma mesa a todos los actores (Municipio, Defensa Civil, organismos nacionales y provinciales y las organizaciones de productores). Ese espacio ha trabajado de modo coordinado, evaluando día a día la situación, estableciendo criterios y operando en el medio de una situación  muy complicada desde todo punto de vista. Se ha transformado así en el vocero de todos los sectores, y en el  lugar donde se centralizan todas las acciones.

• Aparecen en todos lados gestos y acciones solidarias. Colectas, apoyos diversos, jóvenes moviéndose, amplia difusión de la situación. Estos hechos nos ponen ante la evidencia de valores humanos que en estas crisis alientan y esperanzan.

2. Sin embargo:

• El transporte de forraje y otros elementos para la emergencia tiene un cuello de botella, surgido de la acción de las cenizas, que dificulta y encarece los fletes, rompe motores, etc. Podemos decir, con conocimiento del tema, que parte de la solución al problema está en el Tren Patagónico, puesto que se podría llevar la carga con camiones hasta alguna de las localidades vecinas a la vía férrea que permanecen a salvo de la ceniza, transbordar allí al tren y descargar en Ing. Jacobacci. Sabemos que al momento de salir este documento el tren ha realizado un viaje. Saludamos este hecho positivo, pero no podemos dejar de decir que las condiciones dudosas no garantizan continuidad.

• La situación pone en evidencia otros problemas mucho más estructurales: no hay vehículos adecuados para el transporte a los parajes, los caminos están destrozados, la vida de la gente en el campo y en los pueblos de la línea tiene precariedades y pobreza que ante este desastre se agudizan, y encima el invierno durísimo, recién empieza.

• Años de impunidad en muy diferentes ámbitos de la actividad pública parecen haber moldeado en la  irresponsabilidad más completa el carácter de algunos funcionarios: del envío de unos 35.000 fardos sólo resultaron de utilidad alrededor de un 15%, puesto que el resto estaba ardido o formado por basura (ramas, hojas, descarte de podas), según informe del 20/6 de la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche de Río Negro, cosa que pudieron comprobar sobre el terreno algunos de los firmantes de esta nota.

3. Lo que sigue:

La zona sur viene de un largo período de sequía, 5 años con valores por debajo de la media histórica. No ha habido acciones del estado coherentes con esta situación que agrava el proceso de desertificación que se viene sufriendo.

Los servicios en la zona rural están precarizándose, y nunca fueron buenos. Las escuelas se van cerrando, como resultado de que la matrícula baja y baja. La atención de la salud tiene enormes carencias y en muchos parajes no existe. De los caminos ya hablamos. La vivienda rural no ha merecido, salvo excepciones, acción del estado. Se sigue viviendo en pleno siglo 21 sin luz eléctrica  en la mayoría de los hogares, y en muchos sin agua  en la casa, trayendo para el consumo de un pozo o aguada, ahora lleno de ceniza. Ha habido acciones del estado en proyectos productivos, y de infraestructura, pero insuficientes. Es de destacar no obstante un proceso organizativo interesante que habla claro de la voluntad de lucha y de trabajo de los pobladores.

La explosión de un volcán es un hecho natural. Pero las consecuencias tienen este contexto que acabamos de describir. Creemos que de no tomar medidas adecuadas las tendencias se van a agravar dramáticamente, con mayor éxodo y abandono de campos, urbanización en malas condiciones de vida y seguramente concentración de la tierra en menos manos. Hoy la estructura de productores de la región sur es de aproximadamente 3000 familias. No sabemos cuántas pueden quedar si no se llevan adelante políticas de contención que exceden ampliamente la emergencia. Porque además, ya se viene expresando un creciente interés inmobiliario.

4. Propuestas:

4.1. En lo inmediato:

Una vez culminado el operativo de urgencia es indispensable considerar la situación que se planteará al fin del invierno – principio de primavera. Los animales que sobrevivan van a llegar a ese momento (último tercio de la preñez/parición) en malas condiciones. Será allí nuevamente necesario contar con disponibilidad abundante de forraje.

• Es necesario establecer un sistema de evaluación y seguimiento. Debe hacerse combinando acción del estado y de las organizaciones sociales y de productores. Es difícil evaluar hoy el alcance de un impacto que sabemos negativo pero no podemos dimensionar del todo. De este seguimiento se deben desprender acciones concretas, lo que supone disponibilidad coherente de recursos para llevarlas adelante. Destacamos: cuando lo inmediato de la emergencia pase las cosas tienden a olvidarse. Justo en ese momento la situación se va a agravar. Es indispensable considerar como acción de estado la transferencia de recursos de otros sectores de la economía.

• De esa evaluación surgirán las acciones: repoblamiento de campos, subsidios hasta tanto se garanticen condiciones para ese repoblamiento, organización de acopios de forraje para futuras emergencias, etc.

• Fuera de las acciones citadas es indispensable poner en marcha un programa sistemático y serio de trabajo que apunte a mejorar condiciones de vida, de trabajo y producción.

4.2. En lo mediato:

Transcribimos a continuación parte del documento que referencia al “Grupo de tierras Bariloche” (abril 2011), que define el marco conceptual de estas organizaciones: “El  modo de producción actual degrada el suelo, contamina el agua y concentra la propiedad en pocas manos. Así la ganadería extensiva, característica de los pastizales naturales de Patagonia en general y de la región sur de Río Negro en particular, ha conducido a un  proceso de desertificación que es el resultado de concebir el recurso forrajero como inagotable y exigirle rentabilidad mediante sobrecargas. En los valles irrigados, la fruticultura produce un enorme proceso de concentración de la riqueza en las grandes empresas transnacionales que abarcan todo el negocio (producción, acondicionamiento, exportación), mientras que los trabajadores y los pequeños y medianos productores son solo variables de ajuste. Al mismo tiempo el modo de producir contamina frenéticamente el suelo y el agua de regadío. En la zona andina el interés por aspectos paisajísticos, la tierra y el agua, definen activos negocios inmobiliarios que acaparan, acumulan, a la vez que desplazan poblaciones. Se agrega el acuerdo con gobierno y empresas chinas, en los que 320.000 hectáreas pasan a producción mediante destrucción del monte nativo, infraestructura de riego, y prácticas agrícolas que no retienen suelo, ni gente, ni generan mano de obra. El proceso de desertificación es una constante.”

Ante la situación concreta, agregamos, tomando elementos del mismo documento:

• Se vuelve cada día mas necesario discutir los sistemas productivos que hoy aparecen como profundamente conflictivos, y tienden fuertemente a la exclusión, a la concentración y a serios daños ambientales, con graves secuelas en la salud de las poblaciones. En ese sentido, esta situación dramática es también una oportunidad.

• Es necesario comprender y modificar los marcos de legalidad. Por poner un ejemplo: la reforma constitucional del 94, en la que los recursos estratégicos son cedidos a las provincias, desguazando el control de los mismos por parte del estado nacional.

• Creemos en la necesidad de trabajar sobre un sistema alternativo, que abarque aspectos políticos, judiciales, económicos, ambientales, educativos, de servicios. No puede hacerse en “laboratorio”. Es una construcción que apunta a defender la tierra en manos de los agricultores familiares, y por lo tanto implica discutir con ellos y con el resto de la sociedad. Seguramente esto es trabajoso, no obstante servirá de base a cualquier planteo que pretenda modificar situaciones de fondo y no quedarse en meros paliativos. Debería servir de base a genuinas políticas de estado.

• Buscamos unidad, contemplando fuertemente el vínculo entre lo rural y lo urbano.  Los problemas que enfrentamos no son rurales. No afectan sólo a los pobres rurales, a las comunidades indígenas, a los trabajadores del campo. No intervenimos únicamente porque somos solidarios. Lo hacemos porque en ello está en juego nuestras vidas, vivamos donde vivamos.

• Consideramos fundamental trabajar conjuntamente en la construcción de nuevas ideas que sean el fundamento de nuevas prácticas que permitan visualizar que otro modo de producir y consumir es posible y es mejor para las personas y para la vida en su conjunto. Desde nuestra mirada, no logramos imaginar salidas de fondo sin una distribución y modo de uso diferente de la tierra, es decir sin poner en marcha una profunda e integral reforma agraria.

4.3. Finalmente:

Convocamos a quienes acuerden con estas ideas, organizaciones o personas a sumarse a un trabajo que será permanente, y en el que trataremos de hacer eje en la construcción colectiva de propuestas. Deberán tener lugar allí todos los debates, y en espacios amplios poder canalizar inquietudes personales y colectivas. Trabajadores; estudiantes; profesionales; técnicos; agricultores familiares; habitantes urbanos y rurales serán protagonistas: universidades publicas y privadas, instituciones del estado, organizaciones sociales y de productores los espacios concretos de trabajo.

Bariloche 27 de junio de 2011.                             “Movimiento por la tierra Bariloche”
movimientoporlatierrabche@gmail.com
-Colectivo Al Margen.
-Movimiento 27 de octubre.
-Asamblea Comarcal contra el saqueo y la contaminación.
-Pastoral Social.
-Feria franca de horticultores Bariloche.
-Comunidad del Limay.