El gerente de la empresa evalúa acciones judiciales contra los manifestantes.

En la zona del Mal Paso la empresa Norandino construye un túnel con el que cambiará el trazado del gasoducto a Chile.

Los habitantes de San Andrés y Los Naranjos endurecieron ayer su protesta contra la empresa Norandino, concesionaria del gasoducto que va a Chile, al no encontrar respuestas a sus reclamos. En tanto, la firma comenzó a evaluar el inicio de acciones judiciales para despejar el único camino que le permite acceder a su campamento y que las comunidades kollas mantienen cortado.

En los últimos días se habían generado grandes expectativas sobre la llegada a la zona del gerente general de Norandino, Gabriel Macus, única persona que los pobladores consideraban como interlocutor válido.

Ayer Macus llegó desde Buenos Aires y se reunió con los dirigentes de la protesta, en el camino que está cortado por un piquete. Después de varias horas de reunión, el diálogo no derivó en un acuerdo.

Los pobladores reclaman a la empresa el arreglo de la ruta, el pago de alquileres de los terrenos donde está asentado el campamento de Norandino y trabajo. Además, ayer pidieron a Macus que la empresa reemplace a su delegado Fabián Ríos, con quien aseguran que no tienen una buena comunicación.

Si bien Macus, se supo, accedió sólo a una parte del petitorio, lo que no conformó a los pobladores. Con los ánimos subido de tono, la conversación se cortó ya cerca del mediodía.

Los pobladores ratificaron sus reclamos e insistieron en que mantendrán cortada la ruta “hasta las últimas consecuencias”. “Si quieren, que dejen sin terminar el túnel que están construyendo y abandonen el campamento, pero no queremos respuestas a medias”, afirmaron.

Mientras tanto, Macus se dirigió a la ciudad de Orán donde mantuvo una reunión con abogados de la firma para evaluar qué acciones iniciar tendientes a levantar el piquete.

El Tribuno

Comunidad de los cerros reclama a Nor Andino por daños y mantiene piquete

Las diferencias entre la comunidad kolla de San Andrés y la empresa Norandino, titular de uno de los gasoductos binacionales que unen Salta con Antofagasta (Chile), derivaron en duros enfrentamientos, agresiones y un cruce de reclamos.

Días atrás, los pobladores iniciaron la protesta para pedir el arreglo del único camino de 30 kilómetros que une San Andrés con al ciudad de Orán, destruido por la lluvias y el paso de camiones de la firma.

A esto, ayer sumaron la solicitud de trabajo, el pago de alquileres por el uso de terrenos donde está instalado el campamento de Norandino e indemnizaciones por daño ambiental, según un comunicado.

Al cortar la ruta, en la que colocaron troncos, los manifestantes impiden el paso de maquinarias, insumos y personal de Norandino que realiza obras en medio de los cerros.

La respuesta de la empresa fue que para negociar, el punto de partida es el levantamiento del piquete.

Jornada violenta

En medio de un piquete que mantienen pobladores de la zona en Cuesta Chica, sobre la única vía de comunicación con la ciudad de Orán, el pasado martes las discusiones de referentes aborígenes con directivos de la empresa y funcionarios del municipio, terminaron con golpes de puño y patadas. Destinatario de estas agresiones fue el representante de Norandino, Fabián Ruiz.

El incidente produjo un corte total del diálogo en momentos en que se discutían respuestas a los reclamos.

Trascendió que Julián Moreno, coordinador de Alumbrado Público del municipio de Orán, se habría ofrecido como mediador para reanudar las conversaciones.

La Municipalidad informó que por la seguridad de su personal y de los equipos, no proseguirá con el mejoramiento del camino hasta tanto no vuelta la tranquilidad a la zona.

Norandino, por su lado, hizo saber que dispone de trece puestos de trabajo para cubrir con los pobladores, pero aclaró que, como piden los pobladores, el gerente general de la empresa no irá a dialogar hasta tanto no cese la violencia y el piquete.

Radio Cadema NOA