La empresa Repsol-YPF, las otras operadoras petroleras de la cuenca norte santacruceña y las empresas de servicios que para ellas trabajan comenzaron ayer el lento reinicio de su actividad tras más de 100 días de conflictos que paralizaron la actividad. Fuentes del sector dijeron que para que la actividad se normalice totalmente deberá pasar un mes

Lucio Fernández Moores | iEco

El fin de semana se levantó el bloqueo que mantenía un pequeño grupo de trabajadores petroleros en el acceso a la planta LH-3, en las afueras de la ciudad de Las Heras, tras un acuerdo que incluyó el pago de los días no trabajados y la reincorporación de despedidos por las empresas de servicios.

Media hora después del arreglo y del levantamiento del piquete, en la madrugada del domingo llegó a Las Heras desde la vecina ciudad de Pico Truncado un contingente de unos 400 policías, según dijeron los trabajadores petroleros.

La Policía realizó diversos allanamientos y detuvo al menos a tres trabajadores acusados de haber intimidado y amenazado a policías y compañeros que se no plegaron al paro que mantuvieron en la cuenca norte durante el mes de junio. El incidente con los policías había ocurrido la semana pasada, cuando los agentes concurrieron con una orden del juez para certificar el estado de la planta de Repsol-YPF, utilizada también por las otras dos operadoras que trabajan en la zona. Los policías fueron amenazados de muerte.

Los tres detenidos son Dante Rodríguez, de la empresa Quintana, José Acosta, de la prestadora Oleo Sur, y otro trabajador de apellido Sepúlveda, según fuentes gremiales. Oficialmente, la Policía tiene reconocido como detenido a Acosta. Según una versión habría más órdenes de detención libradas por el juez Eduardo Quelín, de la ciudad de Las Heras. El principal buscado por la Policía es Víctor Manuel Oñate, un ex delegado que en los últimos meses habría cobrado una indemnización por despido de más de medio millón de pesos. Anoche estaba “cercado”, según dijeron fuentes policiales.

Los problemas para la actividad petrolera se iniciaron en abril, con un paro convocado por el secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Santa Cruz, Héctor “Chaco” Segovia sin consultar con las bases. Segovia levantó el paro al día siguiente al anunciar el arreglo del pago de 25 mil pesos en cinco cuotas.

Pero los trabajadores siguieron de paro en reclamo de la renuncia de la conducción del sindicato, apartamiento que lograron tras la intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación y la designación de un interventor por parte de la Federación nacional de sindicatos petroleros. El paro se levantó en mayo pero la actividad se mantuvo paralizada por el bloqueo de los maestros a las plantas de Repsol-YPF en Pico Truncado, Cañadón Seco y Las Heras. Los maestros levantaron sus bloqueos a fin de junio, fueron reprimidos en Buenos Aires y finalmente volvieron a las aulas la semana pasada.

El último foco de conflicto en la zona era el bloqueo del pequeño grupo de petroleros en LH-3, concluido en la madrugada del domingo. Ayer, la empresa retomó el control de la planta pero aún no reinició la actividad.

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