A pesar de los esfuerzos internacionales para mantener los precios bajos, el petróleo ha retomado su trayectoria alcista

Por Carolyn Cui

Luego de una caída inicial, los futuros del crudo treparon por encima de los niveles imperantes antes de que la Agencia Internacional de Energía (AIE) anunciara a fines de junio un plan para inyectar en el mercado 60 millones de barriles de petróleo provenientes de sus reservas de emergencia. El petróleo cerró el viernes a U$S 96,20 por barril en Nueva York. El contrato a futuro del crudo acumula un alza de más de 6% desde su nivel más bajo, al que llegó luego de que se anunciara la intervención.

El repunte en la cotización del petróleo Brent, la referencia del mercado europeo, ha sido más pronunciado. Los futuros del Brent han subido 13% desde los niveles más bajos. Solamente la semana pasada, se dispararon casi 6%.

Los inversionistas han pasado por alto el petróleo adicional en el mercado y se han centrado en las expectativas de que la implacable demanda de crudo, especialmente de consumidores como China, seguirá impulsando los precios. Varios bancos de Wall Street han revisado al alza sus pronósticos sobre los precios del petróleo, argumentando que la decisión de la AIE no aliviará las preocupaciones de largo plazo sobre el suministro. La mayor cotización del crudo deja en evidencia el escaso control de los gobiernos sobre los precios del petróleo y los mercados financieros en general.

Se trata de la tercera vez que la AIE coordina la liberación de las reservas estratégicas de sus países miembros. La decision fue interpretada por la mayoría de los analistas como una forma alternativa de “relajamiento cuantitativo”, orientada a reducir el precio del petróleo y estimular la economía, aunque la institución domiciliada en París aseguró que la medida fue impulsada por la pérdida de la producción libia y un alza estacional en la demanda de las refinerías.

Los integrantes de la AIE liberaron reservas en 1991, luego de que Irak invadiera Kuwait, lo que hizo que los precios cayeran más de 30% en un solo día y siguieran bajos durante años.

En 2005, se recurrió de nuevo a las reservas para solucionar la escasez de suministro que se produjo cuando el huracán Katrina azotó el Golfo de México y se necesitaron cuatro meses para que los precios se recuperaran.

En esta ocasión la caída duró apenas tres días.

“Lo que sea que esté causando el optimismo en los mercados financieros está haciendo que la gente piense que la demanda por el petróleo en el futuro será mayor de lo que habían previsto”, dijo John Shages, que supervisó el programa de reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos entre 2004 y 2007 y que ahora dirige la consultora Strategic Petroleum Consulting.

La recuperación ha sido tan acelerada que se ha llegado a hablar de una nueva acción coordinada de la AIE, cuyos miembros tienen más de 4.000 millones de barriles de petróleo crudo y productos equivalentes.

Tanto la Casa Blanca como la AIE han indicado su disposición a inyectar más reservas estratégicas si lo estiman necesario. “Los operadores asumen que se trata de algo que ocurrirá una sola vez”, dice Shages, “pero podrían llevarse una sorpresa”.

Los analistas del banco de inversión Goldman Sachs reiteraron la semana pasada su opinión de que el crudo Brent, que el viernes cerró en U$S118,33 el barril, puede llegar hasta U$S130 por barril en los próximos doce meses.

Los analistas de J.P. Morgan Chase, por su parte, elevaron en 5% su pronóstico para el precio Brent y calculan que promedia-rá U$S112 el barril este año. El banco de inversión incrementó su pronóstico para el barril de referencia en EE.UU de US$93 a US$98 el barril.

La inyección de reservas de emergencia no impactará significativamente el equilibrio mundial entre la oferta y el suministro y “el crecimiento de la demanda de petróleo impulsada por las expectativas de un crecimiento económico moderado será suficiente para reducir los inventarios de petróleo”, lo que presionará al alza los precios, escribieron en una nota la semana pasada los analistas de Goldman Sachs.

Se espera que la Reserva Estratégica de Petróleo del Departamento de Energía de EE.UU confirme hoy los ganadores entre los bancos y empresas que ofertaron por petróleo en una subasta.

J.P. Morgan y Barclays figuran entre las firmas financieras que aparentemente están entre los oferentes que tuvieron éxito en un resultado preliminar, informó el Departamento de Energía de EE.UU.

Los detalles de la venta de reservas que ya se conocen sugieren que el crudo no será transformado en productos como gasolina y gasoil tan rápidamente como se pensó originalmente. Más del 80% será guardado en barcazas y otras instalaciones, de acuerdo con los resultados preliminares de la subasta, lo que sugiere que el petróleo será almacenado por un tiempo.

Puesto que los inventarios de petróleo comercial están cerca de sus niveles más altos, los operadores podrían querer almacenar las reservas, una maniobra que les da una mayor flexibilidad para vender el crudo más adelante.

La Nación