Es una interesante opción de inversión. También, claro, tiene sus riesgos

Por Oscar Martínez | iEco

Primero fueron los productos agrícolas; luego llegó el turno del oro y ahora parece ser la hora de los futuros de petróleo, un derivado al que pueden acceder inversores minoristas a través de una nueva herramienta lanzada por el Rofex.

El petróleo es el recurso energético por definición y un producto estratégico para el crecimiento global. Pero, claro, no se puede ir comprando “barril a barril”. Como indica una reciente publicación de Portfolio Personal, existen varias maneras de invertir en petróleo: En acciones de empresas del sector (Repsol-YPF, Exxon, Chevron, Petrobras), o, de otra manera, en compañías vinculadas, como Tenaris, por ejemplo.

Fondos Comunes de Inversión vinculados al sector.

Exchange Trade Funds (ETF), en los cuales se invierte en “índices” del sector.

Futuros. Estos son los derivados más operados en el mercado de Chicago (donde también, por otra parte, se fijan los precios mundiales de la soja o el maíz, entre otros). Y a nivel local, esta posibilidad es factible para los inversores minoristas a través del contrato de petróleo WTI lanzado por el Rofex.

Hay que tener en cuenta que la evolución del crudo exhibe una correlación negativa con el dólar (si sube la divisa baja el valor) y positiva con el ciclo económico.

De esta manera, invertir en el commodity permite una mayor diversificación de la cartera y se puede potenciar la rentabilidad esperada de la misma en determinados escenarios. Adicionalmente, en estos momentos se apoya en proyecciones positivas para el mediano y largo plazo.

Claro que, como todo derivado y sobre todo siendo un commodity, hay que tener presente que se trata de un activo con un alto componente cíclico y que presenta una alta volatilidad, producto de las múltiples variables de las depende o a las que ata su performance.

Se trata, por último, de un recurso no renovable y sensible a la aparición de energías alternativas.

iEco