Es por la caída de la producción, el incremento en la demanda y la suba de los precios

Por Ismael Bermúdez

Por el retroceso de la producción local, la mayor demanda doméstica y el alza del precio internacional, en lo que va de este año hay un boom de importaciones de energía: subieron un 102%, más del doble. En tanto retrocedieron un 10% las exportaciones de ese rubro, según los datos del INDEC difundidos ayer.

Los números oficiales marcan que las compras al exterior de gasoil, fuel oil y gas licuado que, entre enero y junio de 2010 sumaron US$ 2.109 millones, en el mismo período de este año, treparon a US$ 4.254 millones . Con las exportaciones energéticas pasó al revés : bajaron de US$ 3.310 millones a US$ 2.972 millones.

Con este cambio, mientras el comercio exterior energético dejó el año pasado un superávit de 1.201 millones de dólares, este año arrojó “un rojo” de U$S 1.282 millones . Así, en tan solo 12 meses, la pérdida de divisas energéticas sumó casi US$ 2.500 millones.

Para el segundo semestre se estima que el déficit comercial energético podría ser superior al del primero – por los mayores fríos, el incremento de la demanda por la mayor actividad económica y el achique de la producción interna – y superar en todo el año los U$S 3.000 millones , cuando el año pasado dejó un saldo positivo de US$ 1.952 millones. Si se cumple este pronóstico, la pérdida de divisas energéticas en 2011 traspasaría los US$ 5.000 millones.

Así las cosas, la dependencia energética del exterior explica en buena parte que haya continuado el achique del excedente comercial que acumula en los 6 primeros meses de este año una reducción del 21%. En divisas, el superávit comercial bajó de U$S 7.318 millones a U$S 5.786 millones . Son U$S 1.532 millones menos.

Si se considera los últimos 12 meses, la caída del superávit comercial es mayor: se reduce de U$S 14.181 millones a U$S 10.101 millones, un retroceso de casi el 29%.

Aunque en 2011 el superávit comercial podría rondar los 10.000 millones de dólares, la reducción del saldo positivo cobra importancia porque el comercio exterior es la fuente principal de provisión de divisas para el pago de los servicios y los intereses de la deuda y el giro de dividendos a las casas matrices. Lo que queda podría ser engrosar las reservas del Banco Central, pero eso no está pasando por la fuerte salida o fuga de divisas. De la información oficial surge, además, que a pesar que el Gobierno estuvo limitando las compras del exterior, en el semestre y lideradas por el rubro “combustibles y lubricantes” , las importaciones, al 38%, siguieron aumentando a un ritmo muy superior al 25% que subieron las exportaciones .

Como viene pasando hace tiempo, las mayores exportaciones se deben casi en su totalidad a los altos precios internacionales de lo que la Argentina vende al exterior.

Del aumento del 25% de las exportaciones, 19 puntos se explican por el alza de los precios y solo el resto por mayores cantidades vendidas. En cambio, la ecuación es inversa por el lado de las importaciones : del 38% de aumento, solo 9 puntos son por mayores precios y el resto- 26 puntos – por mayores cantidades o volúmenes importados.

Por rubros, las disparidades son más tajantes porque, en junio, en tanto en productos primarios como en manufacturas agropecuarias y en energía se exportaron menos cantidades o volúmenes, lo que fue compensado por el alza de los precios. En tanto, e n todos los rubros hubo fuertes incrementos de las cantidades importadas , con una excepción: por las restricciones y el conflicto con Brasil, el mes pasado cayeron un 3% las importaciones de autos.

Otro dato a destacar es que, a pesar del freno a las importaciones automotrices, se acrecentó el déficit comercial con Brasil , en parte por las mayores compras de energía: de un rojo de US$ 1.085 millones en el primer semestre de 2010, ascendió en igual período de 2011 a U$S 1.785 millones, un 64,5% más.

Clarín