YPF perforará el suelo entrerriano con nuevas tecnologías que está aplicando desde hace cuatro años: la búsqueda de petróleo diseminado en rocas subterráneas.

Para el director de Minería de Entre Ríos, Jorge Tomas, la posibilidad de trabajar sobre yacimientos no convencionales, como la cuenca del Chaco Paranaense, donde está asentado el territorio provincial, abre enormes posibilidades de encontrar hidrocarburos. Bajo esta premisa es que YPF ha decidido invertir en suelo entrerriano con las nuevas tecnologías que está aplicando desde hace cuatro años: la búsqueda de petróleo diseminado en rocas subterráneas.

El funcionario destacó a El Once digital, que a partir de la decisión empresarial de realizar fuertes inversiones que suponen perforaciones en busca de petróleo en el subsuelo de la provincia de Entre Ríos “han cambiado dos cosas fundamentales: una, que se avanzó en el acuerdo de estudios que oportunamente firmó el gobierno de Entre Ríos con la empresa YPF para recopilar toda la información, actualizarla y sumarle algún tipo de datos adicionales”.

“La otra -que cambió de un año a esta parte-, es el precio del hidrocarburo y la posibilidad de trabajar sobre yacimientos no convencionales, que son distintos a los que uno está acostumbrado a ver en las cuencas neuquinas, en golfo San Jorge, en Salta, donde hay una acumulación de hidrocarburos y de ahí sale ese reservorio”, acotó.

Al respecto, explicó que “ahora se trabaja con el sistema no convencional, que se llama shell oil o shell gas. Shell significa esquisto, es decir, que el hidrocarburo no está acumulado como si fuera una olla, sino que está diseminado en las rocas y se capta con nuevas tecnologías”.

Sobre ello, precisó que “YPF hace recién cuatro años que está aplicando este sistema no convencional y se justifica la inversión, que es de tres o cuatro veces más, para extraer de esa manera el petróleo que pueda haber en algunas cuencas, como por ejemplo la nuestra del Chaco Paranaense”.

Tomas hizo notar que desde diciembre de 2010 está aprobada en la provincia la legislación que habilita esta búsqueda, por lo que “hemos trabajado todo este año a pleno. Obviamente en estos nuevos pasos que se han dado en los últimos días, donde YPF demuestra su interés en que le sea adjudicado el dominio minero, esto es un área, nosotros tenemos que aplicar la Ley y hacer la concesión que corresponda”.

En cuanto a la exploración, precisó que “por los conocimientos geológicos que ya teníamos en la provincia, más las evidencias que sumó YPF, el centro norte de Entre Ríos es el que tiene mayores posibilidades”.

Respecto a los pasos a seguir, indicó que “en primer lugar se determinan los lugares que puedan tener mayores posibilidades y, de acuerdo a lo conversado, se realizarán cuatro pozos de estudio o estatigráficos. Son pozos de muy pequeño diámetro donde se van tomando muestras de los lugares de interés”.

“Esos pozos son los que nos van a dar la verdad sobre si puede haber potencialmente hidrocarburo. En función de eso, después se avanza en una perforación de exploración con todas las características, en este caso más compleja, porque primero se avanza en forma vertical y después hay que avanzar dentro de la formación en forma horizontal”.

En relación a la profundidad a la que debería llegar el primer tipo de perforación para tener alguna certeza, dijo que “por lo que hemos visto de las profundidades de cuencas, por los perfiles que se han lanzado y lo que va a dictaminar después la sísmica, estimamos que no será menos de 3.500 o 4.000 metros”.

Sobre el impacto ambiental que tendrían los estudios que se realicen, aseguró que “es mínimo, ya que el lugar que puntualmente se puede llegar a afectar es una hectárea, donde se instalan los equipos, un eventual campamento y todo lo demás. En donde habrá que prestar mucha mayor atención y cuidado, sería en una eventual explotación”.

“Toda la etapa exploratoria más todo lo que se le ha sumado últimamente está perfectamente controlado, con sus estudios previos de impacto ambiental y todo lo demás”, afirmó.

Áreas de estudio

Por otro parte, el funcionario adelantó que “tenemos elaborado un borrador de las áreas donde se harán los estudios, cómo dividirlas, las cuales están comprendidas entre lo que sería la ruta 12 por el oeste y la ruta 14 por el este. Obviamente que quedarían fuera las dos áreas naturales protegidas, los parques nacionales, que tenemos. También todo lo que son ejidos municipales o algún área que con los municipios tendríamos que charlar que les convenga preservar”.

En relación a la eventualidad de que se pueda hallar hidrocarburo en la provincia, Tomas entendió que “la posibilidad de que ese petróleo se pueda extraer por métodos no convencionales es lo que aumentan nuestras esperanzas y expectativas y cambia totalmente la ecuación que teníamos antes”.

Esto porque “la geología del subsuelo entrerriano no es la misma que la de Neuquén, Mendoza o Chubut, donde hay otra conformación y ha habido otros eventos geológicos que daban la posibilidad de tener lo que se llama reservorio, trampas y todo lo demás”. Recordó que se encontró en Uruguay y que “eso es un indicio de que esa formación -que todavía no es un yacimiento comercialmente explotable, sino roca con impregnación de hidrocarburo- pueda estar en nuestro subsuelo”.

“Si en nuestro subsuelo la formación tiene un área muy extendida, lo que se haría es permitir el acceso del hidrocarburo a una cañería y después destapar. Esa cañería sería de forma horizontal, contra todo lo que uno conocía del pozo vertical de petróleo que se ha visto en muchos documentales o películas que cuando uno pincha el reservorio salta el petróleo”, explicó finalmente.

El Entre Ríos