La compañía no dio detalles sobre cuánto pasará a costar cada combustible. Si se le aplica el 5 por ciento a todas las variedades, la nafta súper pasará a costar cerca de 4,5 pesos, la premium 5,6 pesos, el Euro Diesel 5,1 pesos y el gasoil común 3,8 pesos.

Por Fernando Krakowiak.- YPF subió sus precios desde la 0 de hoy un 5 por ciento en promedio. Es el tercer ajuste que aplica en lo que va del año. Los anteriores habían sido el 2 de abril y el 26 de mayo, cuando los aumentos oscilaron entre el 3 y 6 por ciento, según el producto. De este modo, la petrolera líder con el 60 por ciento del mercado acorta la brecha de precios con sus competidores, que durante las últimas semanas habían venido aplicando “micro aumentos” de unos pocos centavos por litro. La novedad llega cuando todavía persisten las denuncias por escasez de combustibles en varias provincias.

La compañía no dio detalles sobre cuánto pasará a costar cada combustible. Si se le aplica el 5 por ciento a todas las variedades, la nafta súper costará 4,5 pesos, la premium 5,6 pesos, el Euro Diesel 5,1 pesos y el gasoil común 3,8 pesos. Sin embargo, a fines de mayo, lo que hizo la empresa fue aplicar un ajuste mayor a la nafta premium (5,94%) y al Euro Diesel (6,1%), mientras que la nafta súper (5,2%) y el gasoil común (4,2%) subieron menos. Por lo tanto, en caso de seguir el mismo criterio, podría haber leves variantes en las cifras citadas como referencia.

Luego de estos ajustes, YPF seguirá ofreciendo el combustible más barato del mercado, pero reducirá la brecha de precios con Shell, su principal competidor, la cual se había ampliado en las últimas semanas hasta casi el 19 por ciento en el gasoil común y casi 10 por ciento en la nafta súper.

El precio de las naftas está liberado desde fines de marzo cuando el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, derogó a través de la resolución 46 un congelamiento aplicado el 1º de febrero. En aquella ocasión, Shell había subido el precio de sus combustibles líquidos un 3,6 por ciento, pero Moreno la obligó a dar marcha atrás. La resolución 46 no pone un tope a las subas, pero igual fuentes del mercado confirmaron a este diario que el Gobierno sigue de cerca la evolución de los precios.

Los aumentos de los últimos meses se producen en un contexto de reiterados faltantes de combustibles. Los conflictos gremiales en Santa Cruz y Chubut afectaron la producción de crudo de YPF, y esa reducción impactó en el ritmo de trabajo de sus tres refinerías (La Plata, Luján de Cuyo y Plaza Huincul), lo cual repercutió en el mercado, pues las tres plantas concentran más del 50 por ciento de la refinación del país. Además, los bloqueos afectaron parcialmente la producción de la china Sinopec, que les vende crudo a Esso y Shell.

No obstante, las empresas reconocen que, más allá de estos conflictos puntuales, el sector de la refinación está trabajando al límite debido al fuerte crecimiento de la demanda. En este contexto, los aumentos constituyen un incentivo para impulsar las inversiones en refinación necesarias para ampliar la capacidad. De hecho, desde que YPF anunció su plan de inversión en refinación para el período 2009-2012, los precios comenzaron a subir lenta, pero sostenidamente.

Las empresas afirman que, más allá de los aumentos del último año y medio, la nafta todavía sigue siendo barata si se compara con los precios por litro vigentes en los países limítrofes, pero las ganancias millonarias, fundamentalmente de las compañías integradas, demuestran que mal no les va.

Página/12

Shell se sumó y aumentó sus combustibles

La petrolera Shell dispuso un aumento promedio del 3,6 por ciento en los precios de los combustibles que comercializa en todo el país. De este modo, la empresa se sumó a la decisión que YPF tomó también esta semana.

La petrolera Shell dispuso un aumento promedio del 3,6 por ciento en los precios de los combustibles que comercializa en todo el país.

De este modo, la empresa se sumó a la decisión que YPF tomó también esta semana, al ajustar en un 5 por ciento promedio el precio de sus combustibles.

Con el nuevo cuadro tarifario, el litro de la nafta súper expedido por Shell cuesta ahora 4,869 pesos y el de premium, 5,699 pesos, en las estaciones de servicio de Capital Federal y Gran Buenos Aires.

Los que cargan gasoil, deberán desembolsar un 1,9 por ciento más: el precio del litro ese combustible pasó a 5,299 pesos.

Este ajuste coloca nuevamente a los combustibles de Shell como los más caros del mercado local, a excepción de su nafta Premium que, junto con YPF, tiene el mismo precio, por encima de Esso y Petrobras.

Estas dos últimas empresas podrían reacomodar sus precios en los próximos días. (Fuente NA)

La Mañana Neuquén