Los beneficios del segundo trimestre de la petrolera española tuvieron una merma del 10,9 por ciento respecto de 2010, por la huelga patagónica y la paralización de actividades en Libia. La primera, al menos, ya fue superada.

Los conflictos gremiales en la Patagonia argentina y la crisis política en Libia impactaron sobre los resultados del balance mundial de Repsol, la patrolera española controlante de YPF. Los beneficios netos de la compañía resultaron en el segundo trimestre de este año 10,9 por ciento inferiores a los de igual período del año pasado. Así lo reconoció la firma en un comunicado al presentar los resultados a la Bolsa de Madrid. “La paralización parcial de actividad en Argentina por huelgas, ya finalizadas, y la suspensión de la producción en Libia” fueron los dos factores que definieron la merma en los resultados del período abril/junio de este año, informaron las autoridades de Repsol.

El impacto de ambos sucesos quedó reflejado en los datos sobre producción de hidrocarburos incluidos en el informe a la Bolsa de Madrid. En el caso de la filial argentina, la producción del trimestre alcanzó a 446 mil barriles equivalentes de petróleo por día, 19,8 por ciento menos que en el año anterior. La producción en el resto del mundo, bajo el sello de Repsol, fue de 296 mil bep/día, con una merma del 12,9 por ciento respecto del año anterior. Aun con el impacto del conflicto en el sur, la producción global de Repsol YPF (742 mil bep/día) sigue dependiendo en un 60 por ciento de la extracción en Argentina.

Repsol registró en el segundo trimestre un beneficio neto de 579 millones de euros. La baja del 10,9 por ciento respecto del año pasado podría haber resultado mayor en función de los conflictos en Argentina y en Libia, sostienen los analistas de mercado en Madrid, pero ese impacto fue compensado por el aumento del precio internacional del crudo, la recuperación del negocio químico de la firma y los excelentes resultados de su división de GNL (gas natural licuado).

La suba del precio del crudo con respecto al año anterior fue del 16,3 por ciento y la del gas, del 22,2, según consigna Repsol en el informe que acompañó al balance trimestral. El factor precio atenuó la pérdida en los resultados de explotación, del orden del 24,2 por ciento. “Los resultados son mejor de lo esperado”, reconocieron analistas de mercado en Madrid, en base a las proyecciones que se hacían una vez conocidas las dificultades de producción en Argentina y Libia.

En el caso del país nordafricano, Repsol indicó que la suspensión parcial de la producción “ha reducido el resultado en 211 millones de euros”. Antes de la crisis por la rebelión contra el gobierno de Kadhafi, el grupo español producía en Libia 340 mil barriles diarios, de los cuales 40 mil eran de libre disponibilidad de la firma (el resto es la participación que le correspondía al gobierno libio).

En Argentina, el resultado de explotación cayó 27,7 por ciento, a 601 millones de euros. Durante el semestre, Repsol también prosiguió su proceso de desinversión en la filial argentina YPF, en el que todavía mantiene un 57,4 por ciento, tras la venta de otro 10 por ciento al grupo Petersen, que alcanzó una participación del 25,5 por ciento. En tanto, sigue aumentando sus inversiones para el desarrollo de campos en producción en Estados Unidos, Bolivia, Venezuela, Trinidad y Tobago, Perú y Brasil. En este último país y en Estados Unidos, además, la firma ha incrementado en el último semestre sus inversiones en exploración.

En el total del semestre, la petrolera obtuvo un beneficio neto de 1344 millones de euros, con un resultado de explotación que se situó en 2722 millones de euros, frente a los 3004 del mismo período de 2010. El informe elevado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de Madrid consigna que el resultado operativo del área de upstream (Exploración y Producción) fue de 806 millones de euros, un 10 por ciento más que en el mismo período de 2010.

Pese a la caída en los beneficios de Repsol, estos resultados fueron bien recibidos en la Bolsa de Madrid. La petrolera española lograba recuperar valor en un mercado que operó ayer a la baja.

Página/12