La petrolera Royal Dutch Shell ha informado este martes de que su oleoducto roto en el mar del Norte sigue vertiendo crudo, si bien a un ritmo mucho más lento que hasta ahora, en el que ya es considerado como el peor vertido en una década en Reino Unido.

“El flujo del vertido se ha reducido a menos de dos barriles al día”, ha explicado el director técnico de las actividades de exploración y producción de Shell en Europa, Glen Cayley, en declaraciones a BBC Radio 4.

Reuters había revelado el sábado que el vertido en el yacimiento Gannet, del que Shell es copropietario junto con Exxon Mobil y que se encuentra a 180 kilómetros del puerto escocés de Aberdeen, había estado dejando escapar crudo durante dos días antes de que las autoridades o Shell informaran de ello.

En este sentido, Cayley ha defendido el silencio inicial de la compañía, afirmando que el vertido estaba situado en infraestructura subacuática complicada. “Solo cuando tuvimos información fiable, realmente, quisimos compartirla y desde el viernes hemos emitido boletines diarios y actualizaciones”, ha afirmado.
No saben cuando parará el vertido

Shell no es capaz de dar una estimación de cuándo prevé que el oleoducto deje de vertir a pesar de que la petrolera el sábado indicó que el flujo ya estaba controlado y que la cantidad que se había derramado en el mar era limitada, ha afirmado un portavoz.

Sin embargo, según la empresa, unas 216 toneladas de crudo, equivalentes a 1.300 barriles, se han vertido al mar del Norte en un “derrame significativo”, pero el ritmo se ha reducido desde el miércoles, cuando se cerró un pozo.

Cayley ha señalado que Shell confía en que el crudo del vertido no llegue a la costa. “En su momento máximo, la capa en la superficie era de 30 kilómetros de longitud, pero gracias a las malas condiciones climatológicas ahora ha disminuido”, ha explicado el responsable, subrayando que las olas han ayudado a dispersar la mancha.

El Mundo

Derrame petrolero en el Mar del Norte: el más grave de la década

La petrolera neerlandesa Royal Dutch Shell informó que el derrame de crudo descubierto el 10 de agosto en uno de sus oleoductos del mar del Norte es el producto de no una, sino dos fisuras en sus instalaciones.

Este martes (16.8.2011), la compañía petrolera neerlandesa Royal Dutch Shell informó que el derrame de crudo en una de sus plataformas en el Mar del Norte es más grave de lo que se pensó en un primer momento: la ominosa mancha negra de 37 kilómetros cuadrados que se ve en el agua, a 180 kilómetros de la ciudad escocesa de Aberdeen, es el producto de no una, sino dos fisuras en sus instalaciones. La primera fuga fue descubierta el pasado miércoles (10.8.2011) y la segunda fue avistada desde un helicóptero este 15 de agosto.

“La infraestructura que se halla bajo el agua es muy compleja y el escape de crudo se encuentra en un lugar de difícil acceso”, declaró un vocero de Shell, sin hacer referencia alguna a la cantidad de petróleo que la segunda fisura puede haber liberado hasta el momento, pero enfatizando que la primera puede darse por sellada. Las organizaciones ecologistas han condenado la política informativa de la empresa, señalando que pasaron dos días antes de que la petrolera dejara saber lo que había ocurrido en una de sus plataformas.

No hay peligro para las costas alemanas… todavía

El 12 de agosto, Shell hizo público el derrame petrolero en su plataforma Gannet Alpha, asegurando simultáneamente que sus técnicos tenían la situación bajo control y se esmeraban en sellar la fuga. No obstante, con 216 toneladas de crudo vertido, el incidente ya ha sido reconocido por las autoridades británicas como la peor catástrofe petrolera en el mar del Norte desde el año 2000, cuando 500 toneladas fueron a dar a las aguas que bañan las costas de Gran Bretaña, Noruega, Dinamarca, Alemania, los Países Bajos, Bélgica y Francia.

Los portavoces de Shell sostienen que las emisiones de la primera fuga se han reducido de 180 a 5 barriles de petróleo diarios o menos, y el ministerio británico de Energía ha secundado la opinión de la compañía petrolera, según la cual las olas disolverán la mancha negra antes de que ésta alcance las costas. Pero, ¿qué riesgos trae consigo el derrame producido por la segunda fuga? “Nada indica que las costas alemanas estén en peligro”, dijo Bernd Brügge, director del departamento de Ciencias Marinas de la Oficina Federal para el Transporte Marítimo y la Hidrografía, al ser consultado por Deutsche Welle.

Shell, ¿tras los pasos de BP?

“Nosotros realizamos una medición para determinar en qué dirección y a qué velocidad se mueve la mancha de petróleo en el mar del Norte y todo apunta a que, de aquí al viernes (19.8.2011), ni la costa alemana ni la británica se verán afectadas por el derrame de crudo. Según nuestros cálculos, la mancha se está distribuyendo alrededor del lugar de la fuga, en un área de aproximadamente 30 kilómetros. Sin embargo, seguiremos monitoreando la zona para constatar si hay cambios”, acotó el experto.

Este derrame es mucho más pequeño que el que ocurrió en el Golfo de México en 2010 –cuando un accidente en la plataforma Deepwater Horizon de British Petroleum (BP) contaminó sus aguas con cinco millones de barriles de petróleo–, pero Shell está lejos de poder decir que el caso está cerrado. “La posibilidad de que la fuga de petróleo se convierta o no en un peligro para los ecosistemas del mar del Norte va a depender de la cantidad de crudo derramado o, mejor dicho, de la rapidez con que la empresa consiga sellar las fugas en cuestión”, explica Brügge. (Evan Romero-Castillo / dpa / Reuters / afp)

Ecoticias