Los socios de la distribuidora de gas tienen hasta mañana para cerrar un convenio firmado en junio. Pero el plazo se ampliará otros dos meses por falta de acuerdo.

YPF y British Gas (BG) no logran cerrar la operación a través de la cual la petrolera controlada por la familia Eskenazi se convertiría en el único dueño de Metrogas, donde actualmente comparte el control accionario con el holding europeo. En junio pasado, ambos grupos sellaron un acuerdo por el cual BG cede sus tenencias en Gas Argentina (GASA), holding controlante de la mayor distribuidora de gas del país, a YPF.

En esa sociedad, el grupo británico posee 54,67% de las acciones. Adquiriendo este porcentaje, YPF se queda con la propiedad de GASA que a su vez es titular del 70% de Metrogas. El resto está en poder de la Anses (8,13%), el personal y accionistas bursátiles.

Al firmar el acuerdo, YPF y BG pusieron el 31 de agosto como fecha límite para cerrar el deal, siempre que se cumplan ciertos requisitos. El primero, tener aval del Gobierno ya que la legislación prohibe a un productor de gas ser a la vez dueño de una distribuidora. El segundo, lograr respaldo de los principales acreedores de Metrogas a la propuesta presentada por la distribuidora para salir del default al cual ingresó en junio de 2010 por no haber podido cancelar una deuda de u$s 20 millones. Y el tercero se vincula con el juicio que BG le inició a la Argentina ante el Ciadi tras la devaluación, pesificación y congelamiento de tarifas de 2002.

Hasta ahora, nada se sabe de la postura del Gobierno, las negociaciones con los acreedores siguen complicadas, y no está claro cuál será el destino de la demanda internacional una vez que Metrogas cambie su composición accionaria.

Por lo tanto, es seguro que el plazo se extenderá hasta el 5 de octubre, tal como había sido previsto en el acuerdo de junio. Vencida esa fecha sin novedades positivas, la operación se cancelaría.

Es así como a YPF se le acortan los plazos, en especial para alcanzar un acuerdo que permita la sustentabilidad de Metrogas, convenciendo en especial a los mayores tenedores de deuda de la distribuidora como son Marcelo Mindlin y el empresario mexicano David Martínez. Tanto el dueño de Edenor como el titular del fondo Fintech adquirieron, según fuentes del mercado, parte de la deuda de Metrogas semanas antes de que entrara en default. Luego, fue intervenida por el Gobierno para garantizar la continuidad del servicio, y la Justicia le dio plazo hasta 2012 para negociar la reestructuración de su pasivo que asciende a u$s 250 millones.

En YPF admitieron que las negociaciones con BG se extenderán mas allá de fin de mes, y reconocieron que las conversaciones con los acreedores están complicadas.

El mes pasado, presentó una propuesta a sus acreedores para reestructurar su pasivo que consiste en una quita del 55% de una deuda. Del éxito o fracaso de esta propuesta depende el aval oficial ya que, la alternativa para permitir el ingreso de YPF se daría siempre que luego entregue esas acciones a alguno de los acreedores de Metrogas. En este sentido, en el mercado aseguran que tanto Mindlin como Martinez tienen intenciones de ofrecer a YPF un canje de pasivo por acciones. Pero las fuentes advierten que, hasta ahora no han sido muchos los avances en este camino. Otro acreedor es el fondo Marathon, que ya intentó ingresar en Metrogas en una transacción que el Gobierno frenó.

Las fuentes recuerdan además que, de prosperar el acuerdo con BG, a YPF le espera una negociación aun más complicada: con el Gobierno para lograr readecuar la tarifa, congelada desde 2002. Si bien en la petrolera admiten que con el escenario actual Metrogas es inviable, son optimistas teniendo en cuenta que otras distribuidoras lo han alcanzado. En el caso de Metrogas, fue castigada por el juicio de BG en el Ciadi.

El Cronista Comercial