“Bajones” productivos debido a huelgas de larga duración desde enero de 2009 hasta junio de este año son una marca que en el norte santacruceño se acentuó desde abril. Los protagonistas son petroleros privados, petroleros jerárquicos, camioneros, además de micro conflictos en los yacimientos y manifestaciones sociales. El sur chubutense tampoco ha estado ajeno a los conflictos de esa industria

Donde hay un recurso valioso y rentable como el petróleo, también se asoman los reclamos de los trabajadores que terminan en largos conflictos. En la infografía, pueden observarse los “bajones” productivos desde enero de 2009 hasta junio de este año, cambios de ritmo que tienen su explicación en alguna huelga extendida varios días.

Si bien se tomaron huelgas extendidas donde la mayoría de las operadoras estaban involucradas, hay que recordar que siempre existen “micro conflictos” en los yacimientos y por empresas que pueden ser fugaces. Además, las protestas de desocupados en el norte santacruceño han afectado el normal trabajo petrolero en algunas oportunidades.

La Mesa Nacional de Diálogo de la Industria Hidrocarburífera, formada con el objetivo de que gremios y empresas sostengan la “paz social” y convocada por el Gobierno Nacional, no tuvo éxito en la cuenca del Golfo San Jorge. Se desarrollaron reuniones en distintas provincias, excepto Chubut y Santa Cruz.

Chubut es la provincia de la OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos) con mayor producción de petróleo. La región chubutense de la cuenca del Golfo San Jorge desplazó  a Neuquén –que aún mantiene liderazgo en producción gasífera– y aporta el 29,4% del crudo a nivel nacional.

En el caso de Santa Cruz, se trata de un distrito que genera el 20% del petróleo crudo que se consume en el país. Además, los sucesivos paros convocaron la atención de los medios de Capital Federal, temerosos de que hubiera desabastecimiento de combustibles si no llegaba el suficiente crudo a las refinerías.

CONFLICTO POR CONFLICTO

Tal como se puede ver en la infografía, en junio de 2009 los petroleros de Santa Cruz realizaron medidas de fuerza contra las operadoras debido a que exigían una actualización salarial del 25%, una huelga que arrancó a mediados de ese mes y terminó a principios de julio. La producción cayó un 22%, comparado con la de mayo.

No pasó mucho tiempo hasta que hubo otro conflicto. En agosto, y ante despidos de trabajadores en medio de las complicaciones económicas internacionales y de la propia Santa Cruz, los obreros y hasta el gobernador Daniel Peralta salieron a protestar. Esos 19 días de conflicto dieron como resultado que la producción de petróleo crudo cayera un 65% con respecto al mes anterior.

Chubut no estuvo ajena en este período analizado. Los petroleros encabezados por Mario Mansilla y los camioneros liderados por Jorge Taboada protagonizaron huelgas en setiembre de ese año. Los primeros pedían previsibilidad para las pymes regionales y los camioneros mejoras en la calidad del trabajo, conflictos donde se señalaban a todas las operadoras pero en especial a YPF. La producción disminuyó un 9 por ciento si se compara lo extraído por Chubut un mes antes.

Los Petroleros Jerárquicos protagonizaron una de las protestas más arriesgadas cuando tomaron la planta de Termap (Terminales Marítimas Patagónicas) en Comodoro Rivadavia y pararon la producción en toda la cuenca del Golfo San Jorge (en relación a noviembre, la producción de crudo se contrajo un 28%) por 10 días. Pedía que YPF les reconociera el Convenio Colectivo de Trabajo.

El peor panorama se vivió con el último paro de los petroleros privados santacruceños, haciendo caer la producción un 89% en abril. En ese momento, todo comenzó con el reclamo por el bono especial de $25 mil, pero se convirtió en un pedido de expulsión del secretario general, Héctor “Chaco” Segovia”.

Luego, vino la intervención de la Federación de Sindicatos Petroleros, que con el correr de los días indignó más a los petroleros que se convocaron en Asambleas y volvieron a la huelga. La producción en esa zona todavía no vuelve a los niveles de setiembre del año pasado. Mientras, empresas como Schlumberger y Halliburton piensan en mudarse a Comodoro Rivadavia para sortear la conflictividad.

Patagónico.net