El último encuentro del Consejo Federal de Energía del que tomaron parte funcionarios nacionales y representantes del gobierno chaqueño, permitió confirmar las demoras en la licitación de los distintos tramos del gasoducto del noreste, fundamentalmente por la falta de soportes de estudios técnicos como consecuencia del cambio de traza.

Este atraso ya lo había confirmado el gobernador de la provincia, Jorge Capitanich, donde se puso en evidencia que hasta el momento solamente se inauguró el denominado gasoducto “Juana Azurduy” que es la conexión entre yacimientos de Bolivia y Campo Durán en la provincia de Salta. La inversión millonaria para esta obra hizo que ENARSA la dividirá en tramos y aún restan licitarse tres de ellos de 400 kilómetros cada uno. El segundo de estos tramos es justamente el que corresponderá al enlace troncal con el Chaco.

El encuentro

El subsecretario de Energía del Chaco, Walter Ramírez, es uno de los dos representantes de la provincia en el Consejo Federal en cuyo último plenario realizado en la vecina provincia de Corrientes, el secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron, hizo una reseña de lo que se viene haciendo en materia energética y en la que se resaltó la satisfacción por la reciente culminación del electroducto NEA-NOA, no obstante respecto al gasoducto del noreste “lo que está terminado es el primer tramo que une Bolivia con Salta y la expectativa que tenemos es la continuidad de la misma desde Salta hacia Formosa y desde allí al Chaco para luego ir hasta Santa Fe”.

El funcionario chaqueño señaló que en los próximos meses se van a tener más novedades y que la expectativa es grande a partir de que las provincias del NEA (Corrientes, Formosa, Misiones y Chaco) son las únicas del país que no cuentan con este elemento energético. “Por lo que nos informó Cameron se está en proceso el lanzamiento de la licitación correspondiente al tramo entre Salta y Formosa”.

Por otra parte dejó claro que faltan estudios técnicos necesarios para licitar los tramos restantes, un tema más que importante para que las empresas cuenten con toda la información para poder ofertar y participar de los llamados a licitación que se vayan haciendo. Estas demoras también tienen su sustento en los cambios de la traza, las que según Ramírez fueron varias a tal punto que “la última que teníamos es que el gasoducto llegaba hasta Villa Angela y desde hacia Santa Fe, pero después por diferentes motivos se cambió y va por Formosa capital y desde allí viene hacia Chaco y luego a Santa Fe”.

La inversión

Respecto a la inversión dio cuenta que la obra exigirá previsiones presupuestarias importantes por las erogaciones de envergadura que se deben hacer. “Lo mismo paso con el electroducto donde la inversión fue de 1.300 millones de dólares, inversión de magnitud pero que en el gasoducto tiene características superiores porque más allá de que también se cotiza en dólares y sus valores cambian por la cotización, para concluir todos los tramos e habla de un costo superior a los 6.000 millones de dólares”.

Ramírez también dijo que “la obra va a ser integral, no pasará solamente el caño grande sino que se contempla la red troncal y las derivaciones, para a partir de ellas hacer la distribución domiciliaria. Esta es una de las energías más baratas por lo que permitirá la radicación de muchas industrias”.

Los datos

La obra demandará una inversión superior a los 6.100 millones de dólares y es acaso uno de los negocios más importantes de la Argentina. Sin embargo, una puja silenciosa con el grupo Techint, que apunta a quedarse con la provisión total de los caños de la obra demora la adjudicación.

La empresa estatal de energía dividió al trayecto troncal del gasoducto en tres tramos de 400 Km de extensión para aventar las sospechas de que se favorezca a la empresa Techint, es por ello que el Ministerio de Planificación, a cargo Julio De Vido, ordenó la postergación de la licitación hasta después de octubre.

La instalación del gasoducto involucrará el tendido de 1.448 kilómetros de gasoductos troncales, 2.683 Km de gasoductos de derivación, 15.000 Km de redes de distribución, ocho plantas compresoras y 165 plantas reguladoras. El trayecto troncal se dividirá en tres fases, cuyas cañerías tendrá un diámetro de 24 pulgadas. Los tubos de derivación y distribución tendrán un espesor menor, de 12, 8 y 6 pulgadas.