El contrato de los buques metaneros y de los barcos regasificadores de gas natural licuado (GNL). Cómo pasó la Argentina de ser un exportador de gas a un importador neto.

Por Roberto Bloch.- El gas natural es un combustible fósil, como el petróleo; ambos son hidrocarburos, ya que sus moléculas combinan hidrógeno y carbón. El gas y el petróleo provienen de material orgánico depositado en tierra firme y en el fondo del mar.

El gas natural se convierte en gas natural licuado (GNL) mediante un proceso de licuefacción efectuado en plantas criogénicas, a temperatura de -161 grados y presión atmosférica, reduciéndose así su volumen 600 veces, para su almacenamiento y transporte a menor costo, a largas distancias. Se lo traslada a una terminal de recepción, donde se lo convierte en gas natural nuevamente o bien se realiza esa transformación mediante un buque regasificador. Luego se lo almacena o se lo distribuye directamente a partir del enlace con los gasoductos de tierra conectados con las redes troncales.

El GNL se utiliza principalmente para atender los “picos de demanda” cuando el gas natural de los países, transportado por gasoductos, no es suficiente. Esto sucede en períodos de frío intenso o de calor intenso, ya que el gas es utilizado como combustible y también como fuente energética para producir electricidad.

Los principales países exportadores de GNL son Qatar, Argelia, Indonesia, Angola, Venezuela, Australia, Nigeria y Trinidad y Tobago. Habitualmente, el GNL se comercializa por intermedio de empresas productoras del mismo o a través de trading companies (comercializadoras) dedicadas a la venta de este producto.

El GNL se transporta en buques llamados “metaneros” (el 95% del GNL está compuesto por metano) de doble casco, por disposición de la Organización Marítima Internacional (OMI). Los buques metaneros pueden ser de membrana o de esferas.

Un buque metanero tipo puede transportar aproximadamente 130.000 metros cúbicos de GNL. Cada uno de ellos tiene un costo de construcción de aproximadamente 160 millones de dólares. Los Estados que requieren estos buques, así como el buque regasificador, deben chartearlos (fletarlos) por tiempo a través de shipbrokers (corredores de buques) especializados en conseguir la contratación de los mismos. Posteriormente, se confecciona el c harter party (póliza de fletamento) entre el fletante (naviero) y el fletador (Estado contratante del buque).

La licuefacción, el transporte del GNL y la regasificación son procesos riesgosos que requieren rigurosas medidas de seguridad y las correspondientes coberturas de seguros.

El mejor buque metanero es aquel que garantiza el menor boil-off (parte del gas que se evapora); debe ser inferior a 0,15% del total de la carga, por día. Cabe señalar que ese boil-off se utiliza como combustible en los buques metaneros, ya sea en aquellos que en sus calderas combinan petróleo con el gas evaporado como en aquellos otros que funcionan a propulsión eléctrica diésel, los cuales también aceptan gas evaporado.

Algunos buques metaneros de última generación ya pueden realizar el proceso de regasificación del GNL que transportan en el mismo buque.

La flota de metaneros ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años y, con 160 buques metaneros activos, se considera que esa tendencia continuará en la siguiente década.

El caso argentino

La Argentina, en épocas de intenso frío o de intenso calor, ha optado por abastecerse de GNL transportado por buques metaneros, debiendo contratar también un buque regasificador. El proceso de regasificación se ha venido realizando en el puerto de Bahía Blanca, al que llegan los gasoductos que luego se conectan con la red troncal para su distribución al interior del país. Recientemente se ha ampliado la capacidad de recepción de GNL de la planta de Bahía Blanca.

Este año se ha inaugurado una nueva planta para recibir GNL de buques en Escobar. Para 2013 se proyecta una tercera planta en el golfo de San Matías, con inversiones provenientes de Qatar, que en 2011 se ha convertido en el primer productor mundial de GNL. Estas tres plantas producirían en conjunto 1600 millones de pies cúbicos diario de GNL.

La Argentina estaría colaborando con Uruguay para que en este país se construya una planta de GNL para abastecer al territorio argentino, en caso de ser necesario.

La Argentina pasó de ser país exportador de gas, aun sin tener reservas para ello, a país importador, a partir de los años noventa.

El cumplimiento irregular de Bolivia del acuerdo de suministro de gas celebrado con la Argentina en 2006 y los escasos resultados obtenidos en la explotación de nuevas cuencas de gas natural obligaron a la importación de GNL para complementar el suministro en épocas de gran demanda.

Instrumentada en 2008 como una solución temporaria de emergencia, la importación de GNL transportado por buque se está convirtiendo en un hecho permanente año tras año, incrementándose anualmente los volúmenes transportados. En 2008 se contrataron 5 buques metaneros; en 2009, 12 buques; en 2010, 22 buques, y se estima que este año serán alrededor de 50 buques.

Por otra parte, la Argentina y Bolivia están negociando una extensión al acuerdo de 2006 hasta 2016, al tiempo que acordaron la ampliación del gasoducto boliviano-argentino. Asimismo, la Argentina acordó con Qatar una importante provisión de gas a partir del año 2014.

Tres caminos

Para la Argentina se presentan tres caminos, que pueden ser simultáneos o alternativos, para disponer del gas suficiente para atender su crecimiento económico y el consumo creciente: incrementar la producción nacional en sus cuencas gasíferas (para lo cual se necesita una planificación a largo plazo, inversiones y tecnología adecuada); mejorar e incrementar el suministro del gas proveniente de Bolivia, y adquirir GNL en el exterior y luego regasificarlo.

Para recorrer esos caminos, se requieren no sólo estudios económicos comparativos, sino también decisiones políticas que se sustenten en una estrategia gasífera para un horizonte de por lo menos 25 años.

El autor es consultor y profesor de posgrado en comercio exterior. E-mail: robloch@speedy.com.ar .

La Nación