China anunció este lunes el cierre provisorio de una fábrica de paneles solares en el este del país tras las protestas de cientos de manifestantes que denunciaron la contaminación del medio ambiente

Las autoridades anunciaron la medida tras manifestaciones que durante tres días habían provocado enfrentamientos de las fuerzas del orden en la ciudad de Haining (provincia de Zhejiang) con habitantes locales que exigían explicaciones sobre la muerte de peces en un río cercano.

Las protestas comenzaron el jueves cuando unos 500 pobladores de la aldea de Hongxiao se reunieron en Haining para exigir explicaciones sobre la muerte de los peces.

También afirmaron que la contaminación industrial había causado al menos 31 casos de cáncer entre los habitantes, incluidos seis casos de leucemia.

Los manifestantes irrumpieron en una planta de la empresa Jinko Solar, donde saquearon las oficinas y volcaron vehículos antes de ser repelidos por la policía, según la agencia oficial Nueva China, que precisó que los enfrentamientos continuaron la noche del viernes y el sábado.

Los desechos industriales de esta planta no cumplían con las normas en vigor desde abril, según Chen Hongming, jefe adjunto de la Oficina de Asuntos Ambientales de Haining, citado por Nueva China.

Jinko Solar, que cotiza en la Bolsa de Nueva York (NYSE), cuenta, según su sitio web, con más de 10.000 empleados que trabajan en fábricas ubicadas en las provincias de Jiangxi y Zhejiang.

Rebelión