Sobre una muestra de 72 compañías, las que operan en esos sectores acapararon el 75% del total de ganancias: es decir, $8.331 millones sobre $11.141 millones

Por Alcadio Oña | iEco

De tanto en tanto, generalmente cuando asoma algún reclamo o busca ponerlos en caja, la Presidenta les recuerda a los empresarios lo bien que les va en el ciclo kirchnerista. Y eso pasa, aunque no todos los sectores ni todas las compañías cosechan parejo .

Es lo que surge de un informe del Instituto Argentino de Mercado de Capitales: en unos cuantos puntos revelador, así haya sido hecho en base a los resultados obtenidos por firmas que cotizan en la Bolsa.

Tres actividades figuran, por lejos, al tope del ranking de ganancias del primer semestre del año. De mayor a menor, son petróleo, bancos y telecomunicaciones.

Sobre una muestra de 72 compañías, las que operan en esos sectores acapararon el 75 % del total. Puesto de otra manera, $ 8.331 millones sobre $ 11.141 millones.

El cuarto lugar lo ocupa la industria metalúrgica y siderúrgica. Si se la agrega al lote de arriba, la proporción sube al 85 %.

Los datos hablan del porte y el desarrollo de las compañías que integran esas ramas. En más de un sentido, también de los beneficios que les está reportando la era K y de una notable concentración de la rentabilidad .

Nada cambia, sino todo lo contrario, si en lugar de la fotografía se mira la película. Entre 2008 y el primer semestre de 2011, las ganancias acumuladas por las petroleras ascendieron a 18.739 millones. A 14.006 millones, en el caso de los bancos y a 8.360 millones para las telefónicas.

Igualmente fuerte es la suba de las utilidades, entre el segundo trimestre de 2009 y el mismo período de este año. Arrojó un 88 % para las petroleras; 149 % en los bancos y 75 % en telecomunicaciones.

En el fondo de la tabla , con pérdidas crecientes desde el año pasado, aparecen las distribuidoras de energía eléctrica. Y las de gas, que acusan resultados negativos a partir de 2009.

Aun reparando en la dimensión de cada jugador, son considerables los contrastes al interior del sector energético. Un trabajo del Instituto Argentino de la Energía (IAE) acerca algunas explicaciones.

Sobre las petroleras, pone foco en el incremento constante de las ventas y, últimamente, de los precios de la nafta y el gasoil en el mercado interno. También anota el efecto provocado por la mejora en el valor interno del crudo.

Es llamativo, para el caso, que una performance así coexista con una pertinaz caída de la producción petrolera , de las inversiones y, consecuentemente, de las reservas .

Entre las distribuidoras de electricidad, el IAE separa dos grupos. En uno ubica a Edenor, Edesur y a la platense Edelap, enfrentadas al retraso de las tarifas y a costos en ascenso no compensados por los ingresos. En el otro, a las provinciales, cuyos precios son mayores a las de las otras tres.

El estudio aclara que los subsidios, en magnitudes ya insostenibles, no van a las empresas. Sino a sostener tarifas domiciliarias cuasi congeladas e importaciones de todo tipo, para abastecer a las centrales térmicas: gas natural y licuado, gasoil y fuel, cuando no directamente electricidad.

Un panorama similar advierte en las distribuidoras de gas, que aún tienen pendiente la negociación de sus cuadros tarifarios. Algunas de ellas muy endeudadas, como Metrogas, en concurso de acreedores desde junio del año pasado.

Segundos en el ranking de ganadores, las utilidades de los bancos salen del crecimiento de los créditos, especialmente los destinados al consumo, y de los diferenciales entre las tasas que cobran y pagan . Más el costo de sus servicios y el rédito de las operaciones con títulos del Banco Central.

Terceras, las telefónicas sacan partido de su despliegue tecnológico, del avance de Internet y la telefonía móvil, con tarifas ajustables y cerca de 60 millones de aparatos . También las favorecen las variantes que incorporan todo el tiempo y la explosión de los mensajes de texto .

Sea por las razones que fuesen, incluso las asociadas a la política económica, suena a evidente que no todos los actores desempeñan papeles semejantes.

Hay otra tabla reveladora, en el informe del Instituto de Mercado de Capitales: las empresas y bancos que obtienen los réditos más altos. Nuevamente, examina a las que cotizan en la Bolsa, con algunas excepciones.

YPF ocupa, lejos, el primer lugar. La siguen Telecom, Siderar, Petrobrás y el Banco Santander Río. Entre las cinco, sumaron casi el 60 % de los resultados positivos del primer semestre. Y salvo Siderar, del grupo Techint, al que puede considerárselo multinacional de capitales argentinos, las restantes son extranjeras .

Justamente, la extranjerización y concentración de la economía son rasgos que vienen de antes y no fueron alterados durante los años de kirchnerismo.

Trabajos recientes muestran que, entre las cien empresas industriales más grandes del país, aumentó el número de transnacionales puras y de aquellas que pasaron a controlar grupos nacionales. El correlato fue una pérdida de participación de las compañías de capitales argentinos, medida tanto por la cantidad como por la producción y las ventas.

No es casual, pues, que en el ciclo K haya ganadores y perdedores. Pasó siempre. Y como siempre, el punto es quiénes están en un lado y cuáles en el otro .

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