Dos obreros petroleros señalados como integrantes del grupo que el 28 de agosto le propinaron una feroz golpiza al intendente Fernando Cotillo fueron detenidos por la policía en las últimas horas del lunes. Si bien fueron reconocidos por el propio jefe comunal, ayer el juez subrogante hizo lugar al pedido de excarcelación presentado por sus defensores

Los imputados en el delito de lesiones, identificados como David Barroso y Julio Castelli, no opusieron resistencia cuando sus domicilios ubicados en la avenida Independencia al 1.100 (en pleno centro de la ciudad) y en el barrio Rotary 23, fueron allanados entre las 21 y las 22:30 del lunes,  por parte de personal de la División Delitos Complejos y Narcotráfico que contó con un fuerte apoyo de efectivos de Infantería.

La causa era llevada adelante por el titular del Juzgado de Instrucción 1, Mario Albarrán, pero debido a que ese magistrado se hallaba de feria y los investigadores ya habían acopiado una serie de indicios sobre la ubicación e identidad de los sospechosos, y además se disponía de algunas declaraciones testimoniales, fue el juez Jorge Alonso (Instrucción Nº 2) el que extendió las órdenes de allanamiento.

Los dos trabajadores (de los cuales al menos uno de ellos pertenecería al cuerpo de delegados del sindicato de base) fueron trasladados a calabozos de diferentes comisarías en calidad de incomunicados.

SE NEGARON A DECLARAR

Ayer a hora temprana, ambos debieron comparecer ante el mencionado magistrado y el secretario Carlos Bórquez, pero se negaron a prestar consentimiento a la indagatoria de rigor, según señalaron fuentes confiables a Diario Patagónico.

Luego, en rueda de reconocimiento, el propio intendente Fernando Cotillo -que fue citado al edificio de tribunales- los señaló como integrantes del grupo que lo golpeara en la vía pública en la madrugada del domingo 28 de agosto.

Más tarde, el magistrado interviniente hizo lugar al pedido de excarcelación que presentaran los abogados defensores de los imputados en el delito que, de acuerdo al Código Penal, establece penas de un mes a un año de prisión. En consecuencia, Barroso y Castelli recuperaron su libertad, aunque siguen sujetos a la causa. Su situación procesal de definirá en diez días hábiles, lapso en el cual podrían incorporarse nuevas pruebas en su contra.

EL HECHO

Cabe recordar que Cotillo fue atacado por un grupo de petroleros en los primeros minutos de la madrugada del domingo 28 de agosto, en el acceso a la confitería Barlovento, ubicada en avenida Lisandro de la Torre, a menos de cien metros del Gorosito.

Inicialmente, los  manifestantes habían sido expulsados por la policía desde la planta deshidratadora de YPF de Cañadón Seco y luego desde la ruta 12 que une esa localidad con Caleta Olivia.

En esta última circunstancia la fuerza de seguridad fue blanco de varios disparos de arma de fuego y uno de los proyectiles atravesó el escudo de una mujer policía, incrustándose en el correaje de su uniforme.

Los manifestantes, que venían generando protestas en reclamo a la recuperación del gremio intervenido por la Federación Argentina de Petróleo y Gas Privado, se concentraron pasada la medianoche en la plazoleta del Gorosito y desde allí detectaron la presencia del intendente cuando éste salió de Barlovento –donde participaba de una fiesta de abogados- para hablar con otra persona a través de su teléfono celular.

Cotillo fue tomado de sorpresa e  inmediatamente después de ser insultado, recibió una trompada que lo arrojó al suelo y sus agresores aprovecharon para propinarle puntapiés, pero alcanzó a ver el rostro de algunos. Además, un ex integrante de la comisión directiva del gremio –“Tuta” Torres– intercedió para evitar que siguieran golpeándolo y más tarde ese dirigente también fue citado a prestar declaración ante la justicia.

Patagónico.net