“El acuerdo aún no está cerrado, pero nos mantenemos optimistas de que las autorizaciones se concederán en el momento oportuno”, dijo un portavoz de BP. La venta de PAE significaría una operación de U$S7.000 millones, la más grande del sector petrolero en los últimos años

La operación de venta de Pan American Energy (PAE) a capitales chinos “está a punto de desmoronarse”, según informó el dominical inglés The Sunday Times. La versión que cuenta ese periódico es que Bridas, de la familia Bulgheroni, tiene desacuerdos legales y otras negativas que impedirían la compra.

Una fuente que cita The Sunday Times señala que las probabilidades de que la venta prospere se cifran ahora en “un 50%, en el mejor de los casos”. Si no prospera la venta, BP tendría la presión de sus acreedores y más si se tiene en cuenta que a principios de año fracasó el intento de forjar alianza con la rusa Rosneft.

De acuerdo al análisis que hace el dominical inglés, Bridas ha planteado diversas dificultades legales con el propósito de emplear la situación de debilidad de la empresa británica para negociar en mejores términos para la petrolera argentina dueña de la mitad de Pan American Energy.

DESPUES DE LAS ELECCIONES

La decisión se retrasará hasta después de las elecciones presidenciales del 23. “Finalizar acuerdos de esta magnitud lleva tiempo con las autoridades competentes. Trabajamos con los otros accionistas en PAE para asegurarnos de que se completa el acuerdo”, indicó una fuente de BP citada por el periódico inglés.

Bloomberg, la agencia de noticias especializada en negocios y economía, confirmó que el acuerdo no avanza como se creía. “El acuerdo aún no está cerrado, pero nos mantenemos optimistas de que las autorizaciones se concederán en el momento oportuno”, dijo un portavoz de BP.

Un vocero de Bridas prefirió no hablar porque la política de la empresa es no “comentar sobre asuntos de accionistas”. Desde Beijing, un referente de CNOOC contestó: “vamos a mantener el mercado bien informado de los avances”.

BP pretende desprenderse de su parte de PAE para pagar sus deudas luego del derrame en el Golfo de México de abril de 2010. De ese modo, la argentina Bridas y la china CNOOC mostraron interés en comprar la totalidad del paquete accionario y se firmó el acuerdo en noviembre del año pasado.

CHUBUT, OBSERVADOR PASIVO

En Chubut se atendió con especial interés la venta de PAE que significaría una operación de U$S7.000 millones, la más grande del sector petrolero en los últimos años.

PAE es concesionaria en Chubut de Cerro Dragón, el yacimiento que más petróleo aporta a la matriz energética del país –sumándose su ritmo creciente de producción de gas natural– y también es una de las poquísimas operadoras autorizadas a exportar petróleo crudo.

En abril de 2007, el gobierno chubutense renegoció el contrato de explotación de Cerro Dragón, que vencía en 2017, para extenderlo hasta 2047. En ese momento los propietarios de las empresas eran BP y Bridas, pero tres años después se optó por el cambio de accionistas y se despertaron críticas.

Es que el Estado resultó en observador pasivo es el cambio completo de la política empresarial de PAE y desde la oposición política se preguntaban si habría cambios en el sistema de contratación aplicadas en el yacimiento.

A fines de agosto, la Cámara de Empresas de Servicios Petroleros de la Cuenca del Golfo San Jorge alertó que PAE estaba contratando empresas de fuera de la región, impulsadas por ella misma, para abaratar costos.

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