Descendientes de una superficiaria impiden desde el jueves el acceso al yacimiento Medanitos YPF en Catriel. Exigen la recuperación de alrededor de 200 hectáreas ocupadas por la petrolera. La empresa afirma que hay un plan en marcha que es avalado por la provincia.

Descendientes de Bibiana García cortaron el acceso al yacimiento Medanitos YPF el jueves y, según dijeron, “no vamos a levantarlo hasta que personal jerárquico de la empresa venga a dialogar con nosotros”.

Esta vez, la protesta es para solicitarle a la empresa la remediación ambiental de 200 hectáreas ocupadas por la petrolera, de las 621 que son propiedad de la familia.

Desde la empresa afirmaron que está en marcha un plan de remediación y que el mismo ha sido aprobado por el Consejo de Medio Ambiente (Codema) de Río Negro, que es, a su vez, el que controla la ejecución del programa.

Apostados en seis sectores, los superficiarios sólo dejan que se realice “el relevo de planteros o en caso de que surja una contingencia ambiental; tal como sucedió el sábado, que se rompió una cañería y personal de la empresa Lihuen trabajó en el lugar para repararla”, manifestó Daniel Lezcano.

Si bien los cortes en los yacimientos son usuales en la zona, generalmente han sido para reclamar el pago a superficiarios; sin embargo, en esta oportunidad, la queja de los propietarios tiene que ver con “la remediación de los campos en que opera YPF, desde la década del 60”, dijeron los descendientes de Bibiana García.

“No se trata de aplicar las tablas con que la ley marca tales daños, porque las leyes sólo responden a un contexto histórico y no son reflexivas, mucho menos aplicables a los valores humanos de nuestros pueblos originarios. Son leyes desactualizadas y poseen un vacío legal desde el punto de vista ambiental. Por eso, no vamos a ceder ni un paso hasta que el acuerdo realizado entre las partes sea un acuerdo que contemple los requerimientos de la familia”, expresaron a través de un comunicado.

Los manifestantes dijeron que YPF se destaca por la responsabilidad en su funcionamiento, por lo que se ha hecho acreedora de premios que la avalan; sin embargo, “tapan los desastres que ocasionan, que abarcan todo el territorio y que alcanzan a seis metros de profundidad ”

Son alrededor de 50 pozos los que están emplazados en la zona, en la que a simple vista puede verse un vasto territorio de plantas secas, tanques de agua y petróleo, equipos de perforación, caños zigzagueantes al ras de la tierra, locaciones, depósitos de materiales y montículos de tierra a punto brea.

“La tierra es sagrada para quienes ven en ella la procreación de la vida. Sin tierra, el hombre no es nada. Por ello sentimos dolor al ver el daño irreparable”, indicaron los manifestantes.

Río Negro