Es por la garantía de oferta por Río Atuel, la zona que en 2008 había licitado la firma que pertenece a los empresarios Daniel Vila y José Luis Manzano. Ahora YPF es la mayor operadora que tiene la Provincia.

Por Miguel Ángel Flores.- Aunque desde la petrolera Ketsal aseguran que apelarán ante la Corte Suprema de Justicia, desde el Gobierno dan por hecho que deberá pagar U$S 840 mil dólares al Estado provincial en concepto de caución por desistir de Río Atuel, una de las áreas petroleras con las que se había quedado tras la ronda licitatoria concesionada en 2008.

Mientras tanto, prometen arrancar con la exploración de Chachahuén, la joya de las 12 áreas licitadas, y están en tratativas con YPF para operarla. La ex empresa estatal, a su vez, ya desplazó a Ketsal como la mayor licenciataria tras adquirir otras cuatro áreas de ese paquete.

El director de Petróleo, Pedro Sánchez, aseguró que el expediente con la resolución de ejecutar la garantía de oferta está en manos de la Fiscalía de Estado para que resuelva la forma de liquidación. Los Andes intentó sin éxito consultar a su titular, Joaquín de Rosas. Al margen, fuentes autorizadas de la sociedad Vila-Manzano relativizaron la circunstancia.

Según Andrés Aruani, apoderado legal de Ketsal, por el desistimiento de la oferta en torno a Río Atuel en 2009 “no correspondía mantener la garantía. Hemos recurrido la decisión ante la Corte porque consideramos que el perjuicio a la Provincia fue inexistente, habida cuenta de que el área terminó concesionándose a otra firma”. Esa firma fue la UTE Petrobras-Tecpetrol-El Trébol.

Otro aspecto cuestionado a Ketsal es la situación de Chachahuén, el área más relevante de la ronda que concesionó su sucesor Jaque. La millonaria oferta inicial lo confirmaba: se quedaron con ella al prometer una inversión de U$S 126,7 millones, 40% del monto de todas las ofertas, pero hasta ahora no se concretó.

“La situación de incumplimiento tampoco es tal. Luego de obtener la declaración de impacto ambiental, la empresa inició los trabajos de evaluación y en poco tiempo empezará con los primeros pozos”, argumentó Aruani.

Un nuevo mapa

En ese punto, cabe tener en cuenta que el mapa de los operadores diseñado hace más de tres años ha cambiado. De hecho, el propio Sánchez confirmó que desde Ketsal “hubo un pedido para que se autorizara a YPF como operador de Chachahuén, que fue concedido luego de evaluar la experiencia de la compañía. Sólo falta la manifestación de YPF al respecto”. La petrolera evita, por ahora, pronunciarse al respecto.

La gestión comunicada a la Dirección de Petróleo confirmaría la vocación de YPF de sumar otra porción de la torta servida en mayo de 2008. En aquel momento, la compañía se quedó con 2 áreas: Los Tordillos (por U$S 12 millones, en sociedad con Occidental Argentina) y Payún Oeste (U$S9,8 millones), las únicas que por estos días registran trabajos de prospección.

Otra compra

Pero además, acaba de adquirir el 100% del capital accionario de Energía Andina SA, cuyo referente es el empresario sanrafaelino Omar Álvarez, a cambio de U$S 16,8 millones.

Con la operación informada a la Comisión Nacional de Valores, YPF asumió la titularidad de Pampa del Sebo (la tercera en importancia de la ronda), Zampal Norte, Ñacuñán y San Rafael, al principio del proceso parte de Vila-Manzano.

Así las cosas, la petrolera que conduce la familia Eskenazi ahora es la mayor licenciataria: es titular de 6 áreas. Por su parte, Ketsal conserva aún dos de las siete que había obtenido en 2008, Malargüe y El Coirón I y II, que ya superaron la audiencia pública y, por el momento, concentran un compromiso conjunto que supera los U$S 14 millones.

Los Andes