Una encuesta de la consultora KPMG, realizada entre los principales empresarios del sector, sostiene que para ver resultados en arenas y arcillas compactas habrá que esperar entre 3 y 5 años. Los empresarios también esperan un barril de crudo a más de 100 dólares y creen que los precios internos no convergirán a los internacionales

Se trata de la reciente encuesta sobre Energía y Recursos Naturales que la consultora internacional realiza anualmente en el país para los sectores de petróleo y gas, energías renovables, minería, energía eléctrica y servicios públicos. La consultados fureron 121 directores ejecutivos,  presidentes, vicepresidentes y directores, tanto de las compañías nacionales como internacionales que operan en la plaza local.

En el capítulo específico sobre petróleo y gas se destaca la creencia mayoritaria, 77% de los encuestados, de que el barril de crudo se ubicará por encima de los 100 dólares. Incluso un 12% cree que estará por encima de los 120 dólares. Las razones, como siempre, son variadas: los problemas políticos y económicos de los países productores, el aumento futuro del consumo y la incertidumbre de que los países y empresas petroleras no puedan cubrir la demanda, sumado al agotamiento de las reservas.

Para los directivos de las empresas, sin embargo, los aumentos en los precios internacionales no serán directamente disfrutados en el mercado interno, dato que consideraron atentará contra las inversiones en exploración y desarrollo de yacimientos. Ello ocurrirá especialmente en gas, donde se espera que los precios, tanto del fluido de yacimientos convencional como no convencional, se incrementarán en menor medida de lo que se está pagando por la importación de Bolivia o por el gas natural licuado (GNL).

Nuevos recursos
Un dato interesante de la encuesta es que el 74% de los consultados cree que la sustentabilidad de la matriz energética argentina supone el reemplazo “significativo” de los combustibles fósiles por el de fuentes de energía renovables. La interpretación de estos números supone que la abrumadora mayoría de quienes conducen el sector energético considera que ya no puede esperarse un autoabastecimiento por el lado de los hidrocarburos. A ello se agrega que una mayoría menos significativa, el 54%, no cree que el país tenga “una ventaja competitiva global” para alcanzar más rápidamente que otros países la sustentabilidad de su matriz energética, con lo que el mito del país generoso en recursos naturales parece quedar atrás.

Las expectativas, tanto de los gobiernos como de las empresas, están puestas en los recursos no convencionales y en la exploración costa afuera. En estos dos puntos, las expectativas de los empresarios son menos optimistas que las de los funcionarios.

Largo plazo
El 92% de los empresarios cree que el desarrollo de los yacimientos no convencionales (tight y shale) insumirá más de 3 años; de ellos, la mitad cree que demandarán más de 5 años.

Se espera un cambio importante si se confirman los descubrimientos de gas no convencional y se desarrollan estos yacimientos, pero no se espera que esto ocurra en el corto plazo.

Respecto de los desarrollos costa afuera, sólo el 42% cree que se encontrarán reservas en el mar, aunque prevalece la incertidumbre, ya que otro 42% dijo no saber y un 16% cree que no se hallará nada. Entre quienes tienen una mirada optimista sobre estos hallazgos, la mayoría cree que se tata de reservas que demandarán más de 10 años en desarrollarse.

La Mañana Neuquén