Tras el descubrimiento en las perforaciones que avanzan sobre la formación Vaca Muerta, la empresa anunció en España mayores inversiones para 2012, lo que permite prever una rápida expansión de la producción. El cambio de escenario y la discusión sobre el alcance de los nuevos recursos

La agenda mediática permanece dominada por la cotización de la divisa estadounidense y las controvertidas restricciones sobre su mercado abierto. Las vicisitudes de la cotización del billete verde son, además, funcionales a la estrategia catastrofista de los medios hegemónicos, siempre dispuestos a presentar cualquier problema o limitación transitoria de la economía como, precisamente, una catástrofe inminente. Quizá esta perpetua necesidad de crisis inminentes eclipsó una noticia vinculada a una segunda variable que, como el dólar, acompañará los tiempos por venir: la energética.

La noticia en cuestión es que la principal petrolera del país, YPF, anunció un gigantesco “descubrimiento” de petróleo no convencional  con casi 1.000 millones de barriles (en rigor 927), un hallazgo que multiplica por más de 6 al informado en mayo, cuando la firma argentino-española anunció haber encontrado 150 millones de barriles. Como los números muy grandes dicen poco para los que no están en el negocio, vale detallar que cuando estos recursos puedan ser registrados como reservas, las mismas crecerán en 5 años adicionales a nivel país y duplicarán las registradas por la compañía. Para Neuquén, las reservas crecerán un 15 por ciento. Para 2012 YPF también anunció una inversión asociada a los nuevos recursos por 400 millones de dólares. No hace falta detallar el efecto multiplicador que esto provocará a nivel regional.

Desde España, la firma aportó también algunos datos vinculados a costos de extracción de los que pocas veces se habla. Su director financiero, Miguel Martín, dijo que se preveía un gasto de capital de 20 dólares por barril, con un costo operativo de 6 dólares, siempre por barril.

Cambio de escenario

Ni el grupo de ex secretarios de Energía –no precisamente recordados por la eficacia de sus gestiones– ni el resto  de los analistas sectoriales vinculados a las empresas, quienes en conjunto y desde hace años predicen un colapso de la oferta energética, advirtieron un cambio sustancial registrado en los últimos tiempos en el mercado de hidrocarburos: que la evolución de los precios internacionales y el reacomodamiento de los valores internos fueron señales claras para las inversiones sectoriales, tarea en la que, internamente, acompañó el gobierno provincial.

Como fue muchas veces difundido, los recursos no convencionales, los atrapados en arenas y arcillas compactas, demandan inversiones a gran escala, pues requieren más pozos por unidad de superficie; un reticulado de perforaciones donde en el caso de la explotación convencional se requiere una sola, a lo que se suma un complejo proceso de fractura de la roca madre a fin de extraer el fluido. A pesar de los inherentes mayores costos, el precio recibido ya no es el principal reclamo de las empresas, las que confían en que continuará un reacomodamiento gradual; en particular en petróleo y, como señaló el directivo de una compañía a este diario, “habrá que trabajar más en el caso del gas”.

Participación provincial

Fuentes del gobierno provincial señalaron a E&E que las nuevas perforaciones de YPF están extendiendo el reconocimiento de la formación Vaca Muerta y que resulta todavía prematuro establecer cuál será la producción real de los pozos. Por ahora se sabe que son pozos bastante productivos y con petróleo de altísima calidad. Algunas perforaciones producen hasta 100 metros cúbicos por día (m3/día), cuando un pozo convencional produce alrededor de 10, pero todavía no está claro cuánto caerán estas cantidades debido a que “se está haciendo historia, avanzando a base de prueba y error sobre un campo que es nuevo para todos”, destacó el funcionario.

Las perforaciones cuyos resultados se conocieron esta semana se realizaron en áreas en la que YPF está asociada con la firma provincial G&P de Neuquén. El funcionario destacó que esto representa un éxito de la política seguida por la actual adminstración, no sólo por lo que representa para una empresa nueva saber que cuenta con futuras reservas, sino en la estrategia de aumentar la participación de la provincia en la renta petrolera.

Escépticos

Desde otras empresas del sector que también trabajan en recursos no convencionales, desconfían de la magnitud de los anuncios de YPF y no descartan que la información también se relacione con reposicionamientos accionarios. También señalaron que resultaba sugestivo que el anuncio se haya hecho realizado justo antes del World Shale Gas, el congreso mundial que se realizó esta semana en Houston, Texas, y que reunió a los principales jugadores del sector, precisamente en el país pionero en la explotación no convencional.

Sobre esto hay poco para decir. Las empresas suelen reservarse el momento de los anuncios, sobre todo cuando esta información tiene potentes efectos sobre las cotizaciones accionarias. Pero lo cierto es que tras el anuncio de Repsol YPF en España, la acción de la compañía se disparó el 6,9% en Madrid, el 10% en Buenos Aires y el 13% en Nueva York, según informó la agencia Bloomberg, que detalló también que en la bolsa madrileña se trató de la mayor ganancia de la firma en 18 meses.

Luego hay una segunda línea de escépticos, que son quienes argumentan que los recursos que hoy salen a la luz pública, ya habían sido descubiertos por la YPF estatal. Nada más cierto. Desde hace décadas, los trabajos de prospección geológica habían mostrado la existencia de importantes reservorios de hidrocarburos en las arcillas o rocas madre y en las arenas compactas. El detalle es que entonces no existía la tecnología para la extracción o “producción”, como le gusta decir a las petroleras. Tampoco se pensaba en desarrollar esta tecnología por dos razones: todavía existían abundantes yacimientos convencionales y dados los precios internacionales, no cerraba la relación costo-beneficio.

Este suplemento informó en su momento sobre un trabajo realizado en 2010 por la subsecretaría de Hidrocarburos de la provincia que estimó los recursos gasíferos de dos formaciones; Los Molles y Vaca Muerta en el equivalente a 26 Loma La Lata en su estado original, de los que buena parte podrían transformarse en reservas. En diciembre pasado YPF también había anunciado el descubrimiento de 4,5 TCF (trillones de pies cúbicos) de gas no convencional en Vaca Muerta. Pero si alguien no cree en el estudio de una provincia, o en la sumatoria de descubrimientos que surgen de las nuevas perforaciones, cuenta con un trabajo difundido hace pocos meses por el Departamento de Energía de Estados Unidos y según el cual Argentina ocupa el tercer lugar en el ranking mundial de recursos gasíferos no convencionales.
La síntesis, entonces es que sí; la YPF estatal conocía la existencia de estos recursos, pero por entonces se trataba de una información perfectamente inútil para el momento.
A lo que hoy se asiste es a un cambio de escenario económico que posibilita el gradual desarrollo de estos recursos para transformarlos en reservas y explotarlos, sin dudas un golpe durísimo de la realidad para los augures del colapso de la oferta.

Color y capital Social

Ya que se habló de YPF, un dato de color. Esta semana nada  menos que el ex privatizador serial menemista Roberto Dromi, célebre también por reconocer que Argentina privatizaba “arrodillada vergonzosamente”, presentó una propuesta para reestatizar YPF, algo de lo que alguna vez se habló en voz baja al interior del gobierno. Lo simpático, por llamarlo de alguna manera, fue la respuesta de la propia YPF. Sergio Resumil, vocero de la firma, acusó de “surrealista” a la propuesta de Dromi y al propio ex funcionario de ser “el responsable del desguace de las empresas estatales” y el que “regaló el capital social que acumularon varias generaciones de argentinos en esas empresas públicas”. Todo muy cierto, pero dicho por el vocero de una de las beneficiadas por el regalo de capital social llama tanto la atención como la reconversión estatista de Dromi.

La Mañana Neuquén