Entre los objetivos de las sanciones están la empresa naviera estatal, miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica y los entes comerciales bajo sus controles. La dependencia del crudo iraní complica la estrategia europea

Por Kim Sengupta | The Independent

La Unión Europea (UE) anunció ayer que se impondrán nuevas sanciones contra Irán por su intento de adquirir un arsenal nuclear, pero la reunión en Bruselas no se puso de acuerdo sobre la imposición de un embargo petrolero que apuntaba a afectar la principal fuente de ingresos. Los ministros extranjeros de la UE organizaron planes según los cuales los países miembros podían cortar gradualmente los suministros de Irán, con Francia que ha estado impulsando sanciones petroleras afirmando que está venciendo la resistencia entre algunos estados que han expresado preocupación sobre los costos económicos de un embargo.

Los analistas en petróleo han advertido que los precios de la energía global aumentarían si hay una prohibición sobre los suministros iraníes, en un momento en que Europa occidental está luchando contra la recesión. Grecia informó estar particularmente preocupada, ya que Teherán ha estado ofreciendo acuerdos petroleros en un momento en que los bancos están reacios a extender préstamos a Atenas.

Pero el canciller francés, Alain Juppé, insistió en que se podrían encontrar fuentes alternativas para reemplazar a Irán y los costos podrían mantenerse abajo. Dijo durante las conversaciones: “Estamos trabajando para compensar cualquier déficit si se impone un embargo petrolero. Debemos trabajar con socios diferentes para que la interrupción de las entregas de Irán sean compensadas por un aumento en la producción en otros países. Grecia expresó alguna preocupación, debemos tenerla en cuenta”. Uno de los asuntos más polémicos que permanecen sobre la mesa es la opción de un embargo a las importaciones de crudo iraní, sobre todo porque muchos países de la Unión Europea dependen en gran medida del crudo de Irán. “Es una discusión que está en la etapa final”, dijo la ministra española Trinidad Jiménez. Ahora debemos decidir “en qué momento se aplicarían dichas sanciones, y a partir de cuándo entrarían en vigor”.

Se tomaron medidas adicionales para someter a 37 ciudadanos iraníes y 143 “entidades” –organizaciones y empresas– sospechadas de estar involucradas trabajando en posibles programas de armas nucleares, a una restricción para viajes y para congelar los bienes.

Se cree que entre los objetivos están la Shipping Line de la República Islámica de Irán, miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica y los entes comerciales bajo sus controles. La lista completa será emitida hoy y se espera que se añadan más nombres antes de que los ministros de Exterior de la UE realicen su próxima reunión en enero.

El asalto de esta semana a la embajada británica y a residencias en Teherán durante una manifestación, que según Londres fue orquestado, fue discutido durante la reunión y, según fuentes diplomáticas, agregado al argumento para tomar acciones punitorias contra el régimen iraní. Desde entonces, el Reino Unido ha retirado a sus diplomáticos de Irán. Alemania, Francia y los Países Bajos han llamado a sus embajadores en gestos de solidaridad. Una fuente diplomática dijo: “Este fue un gran gol en contra para Irán. Fue condenada aún por Rusia y China y por cierto ayudó a aquellos en la UE que querían tomar una línea más dura”.

El secretario británico de Relaciones Exteriores, William Hague, dijo: “La UE demostró claramente unidad y solidaridad con el Reino Unido ante los indignantes ataques a nuestra embajada. Saludo firmemente la decisión de la UE de intensificar la presión sobre Irán después del informe de la AIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica)”.

La UE también impuso nuevas sanciones a los individuos y empresarios sirios con el propósito de presionar al régimen para detener su mortífera ofensiva a las protestas antigubernamentales. Hague afirmó que las transgresiones por parte de Irán y Siria estaban entrelazadas porque Teherán apoyaba al régimen de Basher al Assad. “Hay un vínculo entre lo que está sucediendo en Irán y lo que sucede en Siria”, dijo.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

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