Comunicado para la prensa

Ñorquinco, Río Negro, 6 de diciembre de 2011.

El personero del usurpador Natalio Mohana volvió a atacar a la comunidad Newen Twain Kom en su propio territorio en costa del arroyo Ñorquinco, al amparo de la justicia penal de Bariloche que no actúa en resguardo de la vida y niega los derechos propios del pueblo mapuche.

Oscar Rodolfo Escobar, el sicario que actúa en nombre de Natalio Mohana desde setiembre, anoche violentó una tranquera en la fracción del territorio ancestral al que ingresó por la fuerza con la protección de la policía de Río Negro y del juez de primera instancia en lo penal de Bariloche Miguel Angel Gaimaro Pozzi. Hoy a la mañana, con la luz del día, la comunidad restableció el cerramiento de ese potrero. Escobar enfrentó a la comunidad con un arma de fuego en la cintura, dirigiendo especialmente sus amenazas de muerte contra Roberto Yáñez.

En todo momento Escobar buscó la provocación, azuzando a los peñi y lamngen con insultos. Increpó al peñi Yáñez sugiriendo que no actuaba (con violencia física se entiende) porque estaban presentes dos niños de la comunidad. Lo amenazó diciéndole que lo atacaría donde lo encuentre ante la presencia de un nieto de tres años y una hija de doce, además de su esposa y otro joven mapuche. Las amenazas siempre con un revolver calibre 38 en la cintura.

Horas después, ya en el pueblo de Ñorquinco donde la comunidad radicó la denuncia penal en sede policial, Escobar continuó la provocación a bordo de un jeep.

El 15 de setiembre pasado el sicario llegó al campo que usurpó César Sede por décadas. Ocultó su identidad y dijo llamarse Carlos César Ortega y que pretendía negociar en nombre de Mohana. Días después, ante la negativa de la comunidad, hizo una falsa denuncia por presunta amenaza con armas de fuego que ilegal e ilegítimante el juez Gaimaro Pozzi usó el 5 de octubre para avanzar sobre la ocupación y el derecho al territorio que no estaba en discusión, estableciendo a Ortega dentro del territorio y habilitando la destrucción de rukas. La policía de RN y la familia Mohana en pleno participó de la usurpación violenta.

Ya antes, el 31 de marzo denunciamos públicamente y ante la justicia que personas que se autoidentificaban como familiares de César Sede ofrecían dinero y armas para quemar las rukas de la reafirmación territorial de la NTK. Hasta ahora no conocemos que la justicia haya hecho nada al respecto.

La participación activa del propio juez Gaimaro Pozzi, que debía ser garante de la aplicación de la ley, y la morosidad otros colegas nos colocan en total indefensión ante los sicarios armados y la policía de RN.

CAI
Puelmapu, diciembre de 2011