Lo anunció el gobernador Jorge Sapag durante el acto por el Día del Petróleo.

El gobernador Jorge Sapag afirmó ayer que el gobierno nacional elabora un marco normativo que permitiría que todo “el gas nuevo” que se produzca tenga un precio equiparable al que se le compra a Bolivia (10 dólares el millón de BTU) y al que se adquiere a los denominados buques metaneros (de más de 15 dólares el millón de BTU), con los cuales se compensa la creciente demanda energética argentina.

Sapag fue el principal invitado al tradicional agasajo que organiza la seccional Comahue del Instituto Argentino de Petróleo y Gas (IAPG) en el marco del aniversario por el descubrimiento del petróleo en la Argentina.

Allí indicó que en 2012 la operadoras instaladas en la provincia invertirán unos mil millones de dólares sólo en el desarrollo de yacimientos no convencionales en busca de shale oil (petróleo) y shale gas. Para Sapag, el objetivo es claro: en cuatro años espera que Neuquén duplique su producción petrolera y se logre al fin una mejora en el precio del gas en boca de pozo, estacionado en 2,50 dólares el millón de BTU cuando el fluido que se le compra a Bolivia se paga 10 dólares y el que llega en los buques metaneros está entre 15 y 18.

En diálogo con los medios de prensa, el mandatario neuquino se mostró muy entusiasmado por la iniciativa, que mejoraría el precio del gas y por ende las regalías además de la producción, y comentó que la ingeniería de “corte” (para separar el gas “nuevo” del gas “viejo”) se está puliendo en el ministerio de Planificación.

Sapag fue muy cauto al momento de explicar la mecánica que se prevé implementar para generar un shock de inversiones en la Cuenca Neuquina, principal proveedora del gas que se consume en nuestro país.

El marco regulatorio que mejore el precio del gas en boca de pozo es parte de una larga lucha del gobernador neuquino y de las demás provincias productoras y han existido otros intentos para lograr la mejora. En ese sentido, la eliminación de los subsidios a sectores residenciales en los sectores medios y altos, ha sido recibido como una muy buena señal por el gobierno neuquino.

El gobernador compartió su optimismo en cuanto al futuro de la provincia una vez que se pongan a trabajar los equipos de las diferentes operadoras y garantizó la preservación de los recursos naturales.

Sobre el impacto ambiental, el mandatario consideró que las normas vigentes en la provincia (locales y nacionales) son claras y precisas aunque consideró que en el marco de los desarrollos no convencionales es posible que sea necesario contemplar medidas más específicas de control.

Del encuentro realizado ayer en un quincho ubicado en el límite entre Neuquén y Plottier participaron el presidente de la seccional Comahue del IAPG, referentes de la industria y autoridades de distintos nivel de gobierno, entre ellos el presidente de la firma estatal Gas y Petróleo de Neuquén Rubén Etcheverry y el director de Hidrocarburos Alex Valdez.

También, en perfecta sintonía con Sapag, el intendente de Neuquén Horacio Quiroga defendió la política hidrocarburífera que lleva adelante la provincia y se mostró entusiasmado por el potencial de del shale oil y del shale gas.

No hubo, a pesar de que fueron invitados, representantes del flamante gobierno rionegrino.

Río Negro